10 formas de ahorrar energía en la oficina

Mercado eléctrico

Con el año a pleno rendimiento, los pequeños negocios avanzan a pleno rendimiento para cumplir sus objetivos. Te ayudamos a conseguirlos mostrándote las 10 formas de ahorrar energía en tu oficina que mejor funcionan.

Como verás, no solo te van a permitir reducir costes en la factura, sino que van a hacer que la actividad funcione mejor que nunca.

Y, además, estas 10 formas de ahorrar energía en la oficina también son muy fáciles de poner en marcha. Vamos con ellas.

1. Conoce a fondo el perfil de consumo de tu oficina

No hay dos empresas iguales. Por eso, el primer paso es conocer, exactamente, el perfil de consumo que hace tu negocio. Sin eso y el siguiente punto (elegir la tarifa más adecuada) el resto de formas de ahorrar energía en la oficina no servirán de mucho.

Por eso, hemos de hacer una auditoría de lo que más gasta o, al menos, examinar las facturas del último año y trazar nuestro perfil de consumo.

  • ¿Se trata de una oficina con horario partido o intensivo?
  • ¿Está abierta a otras horas?
  • ¿Cuándo hay mayor concentración de trabajadores?
  • ¿Cuáles son los aparatos que más consumen?
  • ¿Cuánto fue exactamente lo que gastamos en energía y a qué precio la tenemos contratada?

No cuesta mucho recoger esos datos y, con ellos en la mano, pasamos al siguiente punto.


El primer paso es conocer, exactamente, el perfil de consumo que hace tu negocio

2. Elige la tarifa adecuada

No dudes en buscar y comparar la mejor tarifa que se adapte a la forma de trabajar en tu oficina. En Enérgya-VM estamos seguros de que tenemos las mejores tarifas de electricidad para tu empresa y, además, el compromiso de proporcionar energía 100% renovable.

Pero no queremos convencerte, sino que lo hagas por ti mismo, comprobando el ahorro que tendrías. Contacta y te ayudamos sin compromiso.

3. Pásate a las bombillas de bajo consumo

La iluminación es clave en una oficina y también una gran parte del gasto, pues muchas veces permanece horas y horas encendida. Por eso, es vital, barato y sencillo, pasarse a la iluminación de bajo consumo.

4. Haz un buen mantenimiento de los equipos de oficina

Si has detectado qué equipos y aparatos gastan más (siguiendo el primer consejo), querrás hacerles un mantenimiento habitual. Con eso, funcionarán mejor y no emplearán más electricidad de la que necesitan.

5. Ten el termostato a una temperatura adecuada

La temperatura del aire acondicionado es siempre un punto clave en cualquier oficina. Algunas están innecesariamente frías en verano y con demasiado calor en invierno.

Ya hemos comentado alguna vez que unos pocos grados no marcan la diferencia en el bienestar, pero sí en la factura. Por eso, te recomendamos las pautas del Instituto para la Diversificación del Ahorro y la Energía, que recomienda una temperatura para el aire acondicionado de entre 24 y 26 grados en los meses veraniegos.

En invierno, puedes tener temperaturas de entre 21 y 23 grados.

6. Inculca una cultura de empresa de consumo responsable

El ahorro empieza por la actitud de cada uno. Por eso, una de las mejores formas de ahorrar energía es estableciendo unas sencillas pautas de comportamiento, como apagar bien los equipos y las luces al salir.

Ten una reunión, comunica el compromiso con un consumo responsable y apela a la conciencia de los empleados.

Deja siempre a la vista esas pautas, que tienen que ser sencillas para que funcionen, especialmente cerca de los equipos que más energía gastan, o a la entrada y salida de las estancias, para recordar que se apague todo. De esa manera, nadie se olvidará.

7. Renovar y reinvertir en los equipos de la oficina pensando en la eficiencia energética

Cuando toque renovar algo, ten en cuenta el consumo. Mira las etiquetas energéticas y, en el caso de la informática, piensa en el consumo de los equipos. Los nuevos procesadores son cada vez más eficientes.

8. Pásate a la oficina sin papel

Otra de las formas de ahorrar energía más sencillas y prácticas. Empieza a olvidarte del papel y digitaliza documentos.

Ahorrarás en fotocopiadoras, espacio, equipos, electricidad, folios y quebraderos de cabeza para encontrar cosas, si se implanta una buena solución de gestión documental.

9. Pásate a la nube, una de las mejores formas de ahorrar energía, problemas y costes

Las oficinas de hoy precisan servidores y acceso a archivos 24/7. Pasarse a la nube permite eso, ahorra energía y, además, también suele ser más barato y rápido, ya que la infraestructura de las empresas especializadas está optimizada.

Además, un buen servicio de nube suele ser más seguro y fiable para el día a día que mantener nuestros propios servidores físicos en la oficina, con gente pendiente de su mantenimiento, además de la factura eléctrica subiendo todo el tiempo.

Del mismo modo, muchas empresas de servicios en la nube se están pasando al consumo responsable y la energía renovable para alimentar sus granjas de servidores. De esta manera, el impacto positivo es doble.

10. Apuesta por el teletrabajo

He aquí una de las formas de ahorrar energía que, a la vez, aumenta la productividad y felicidad de tus trabajadores. Se ha demostrado que el teletrabajo crea empleados más efectivos y contentos.

Y no solo eso, si un trabajador no está en la oficina, tampoco consume electricidad. Por eso, deberíamos plantearnos la idea y avanzar con los tiempos si es posible. Todos salimos ganando.

Como ves, hay muchas formas de ahorrar energía en tu oficina que son sencillas y efectivas, así que no dudes en aplicarlas.

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