3 fuentes de energía verde que te sorprenderán

Compromiso con el planeta

En Enérgya-VM, siempre hemos creído en la energía verde, por eso, solamente vendemos la que proviene de fuentes renovables. Energía solar, hidráulica y eólica son las tres principales formas de generar esa energía, pero no son las únicas.

 

De hecho, hay algunas fuentes de energía verde realmente sorprendentes que, con ingenio y tecnología, proveen con electricidad extraída de las formas más inesperadas. Te vamos a enseñar 3 de esas fuentes de energía verde que te sorprenderán, pero que son reales y pueden ayudar a garantizar el futuro del planeta.

1. La «energía azul»

Hablamos mucho de energía verde como energía renovable, pero lo cierto es que una de las fuentes más prometedoras de dicha energía verde es azul. El azul de los océanos salados y el azul del agua dulce de los ríos.

 

También llamada energía osmótica, esta fuente de energía verde es especialmente interesante para las regiones atravesadas por grandes ríos. El principio en el que se basa es la diferencia de presión que hay entre el agua salada del mar y el agua dulce.

 

Cuando ambas son puestas en contacto, dentro de un mecanismo especial con una membrana que deja pasar el agua, pero no las sales, la diferencia de presión y la reacción natural que se produce, puede ser usada por una turbina para generar electricidad.

 

Se ha probado con éxito en condiciones de laboratorio y se está comenzando a utilizar en entornos reales, con plantas operativas en Países Bajos o prototipos en Noruega.

 

Y se trata de una energía verde porque durante el proceso no se contamina, ni se producen emisiones de CO2. El único residuo es la llamada agua salobre, un agua más salada que la dulce pero menos que la de mar.

2. Las algas como fuente de combustible

En la búsqueda de carburantes que sustituyan a los fósiles, que no son renovables y sí muy contaminantes, una de las fuentes más prometedoras de biocombustible son las algas.

 

Llenas de aceites ricos en energía, las algas son una fuente de energía verde debido a que son muy fáciles de cultivar con un impacto mínimo en las reservas de agua dulce, debido a que se pueden usar aguas residuales o incluso salada.

 

Biodegradables y con una generación de CO2 que no contribuye al aumento de la contaminación (ya que solamente genera el que antes ha quitado de la atmósfera por la fotosíntesis), se está investigando para hacer rentable la producción de energía verde usando algas como combustible.

 

Pero es que no solo el futuro de la energía puede pasar por las algas, también el futuro de la alimentación puede estar marcado por esta fuente de energía verde. Al ser rica en nutrientes, y que su cultivo no tenga el impacto de las explotaciones agrícolas o ganaderas, las algas pueden ser una pieza muy importante en la dieta del mañana.

 

Como podemos ver, buena parte del futuro de la energía verde parece provenir del mar, pero no solo, ya que otra fuente de energía renovable y sorprendente tiene su origen en… ¡Nosotros mismos!

3. Los humanos: la piezoelectricidad y la energía cinética

Los humanos podemos generar energía verde de diversas formas y, lo que es más interesante, aprovecharla en vez de perderla. Para ello, hay dos principios fundamentales que se pueden utilizar (y de hecho se está experimentando con ellos).

 

El más básico es el de la energía cinética. Un ejemplo sencillo es cuando la dinamo de una bicicleta convierte el pedaleo en electricidad que alimenta las luces de la bici.

 

Sin embargo, otro principio muy interesante es la piezoelectricidad. Este fenómeno describe la cualidad que tienen algunos cristales de generar electricidad cuando se les aprieta o hay contacto.

 

Y, ¿cómo se puede aprovechar este sorprendente principio? Por ejemplo, instalando placas de material piezoeléctrico en avenidas y calles con gran frecuencia de paso. Las pisadas y la presión son una fuente de energía verde capaz de generar electricidad, por ejemplo.

 

Con el aumento de la población y la densidad en los grandes núcleos urbanos, se está estudiando cómo aprovechar toda esa energía verde que ahora mismo se está perdiendo.

 

Y si quieres una sorpresa mayor aún, los humanos también podemos generar energía de otras maneras. Y no nos estamos refiriendo a los gases como el metano que somos capaces de emitir, sino a algo más inesperado: el sudor.

 

Las personas estamos perdiendo energía constantemente a través del calor corporal que emitimos. Pues bien, eso se puede aprovechar como energía verde, y no es solamente algo que se haga en laboratorios.

 

El centro comercial Mall of America en Minneapolis, por ejemplo, aprovecha el calor corporal emitido por sus visitantes. A través de un sistema de tuberías, agua y bombas, es reciclado y alimenta la instalación de energía del edificio.

 

Como podemos ver, el futuro está en la energía verde y, el ingenio y la tecnología, la están extrayendo de las fuentes más sorprendentes, incluyendo nosotros mismos.

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