5 consejos para el mantenimiento de paneles solares

Eficiencia energética

Si disponemos de una instalación de autoconsumo fotovoltaico, estos días que estamos viviendo nos pueden servir para realizar el mantenimiento de los paneles solares y mantener su eficiencia al máximo.

Por eso, te ofrecemos 5 consejos para el cuidado de tus paneles fotovoltaicos. Con ellos, prolongarás su vida útil y siempre funcionarán como el primer día.

1. Mantén limpios los paneles solares

El consejo más importante también es el más sencillo, la limpieza es el aspecto más fundamental del mantenimiento de los paneles solares. El polvo, la suciedad y otras partículas se posan sobre su superficie y bloquean la incidencia del sol.

Por eso, si queremos la máxima eficiencia en nuestra instalación, esta debe estar limpia. Eso tampoco significa que cada fin de semana tengamos que estar lavando los paneles solares, pero es mejor si lo hacemos una vez cada mes o dos meses en vez de cada seis.

¿Cómo limpiar los paneles solares? 

Lo primero que deberemos hacer es atender a las instrucciones concretas de nuestra instalación y seguirlas al pie de la letra. En general, lo que nunca querremos es limpiar con sustancias que resulten abrasivas y puedan dañar la superficie del panel solar.

Del mismo modo, debemos llevar mucho cuidado con no afectar los paneles al limpiar vigorosamente elementos que puedan rayarlos (como por ejemplo, al arrastrar gravilla pequeña o partículas de suciedad más grandes que se hayan depositado).

En general, querremos hacerlo con un trapo y un jabón suave, cuanto más neutro y biodegradable mejor. En zonas que se hayan manchado de otras sustancias, como excrementos de aves, limpiaremos más a fondo, pero con cuidado. Mejor dar cuatro pasadas húmedas que una sola vigorosa que pueda rascar la superficie.

2. Verifica visualmente la instalación solar

Aunque el mantenimiento a fondo de los paneles deba ser realizado por un técnico especializado, nosotros mismos podemos verificar visualmente la instalación solar de vez en cuando.

Aunque no seamos expertos, hay ciertas anomalías que pueden saltar a la vista e incluso podemos corregir fácilmente. En esa verificación debemos estar atentos a cosas como:

  • Corrosión o deformación. Aunque algunas partes están construidas con materiales anticorrosivos como el aluminio, siempre debemos estar atentos a una posible degradación por algún lado, o a deformación y defectos en estructuras, soportes, juntas o tornillería.
  • Rotura o agrietamiento de algunos paneles. Producida por fenómenos como impactos de elementos traídos por el viento y otros como el granizo.
  • Fugas y debilitamiento de las fijaciones. Comprobando que todas las juntas están en buen estado, no bailan ni se agrietan.
  • Aflojamiento de cables o deterioro de conexiones.
  • Ruidos extraños y cualquier otro tipo de cambios respecto a cómo nos dejaron la instalación.

En general, dentro de este mantenimiento de los paneles solares tenemos que comprobar que todo está como el primer día y no hay partes que se aflojan o se degradan a la vista.

No es necesario tampoco que estemos cada semana con esta inspección visual, pero sí es recomendable que, cada cierto tiempo (por ejemplo, dos meses), hagamos un repaso y comprobemos que está como el primer día.

3. Monitoriza el rendimiento de tu instalación solar

Dentro del mantenimiento de los paneles solares también está la comprobación de que su rendimiento es adecuado. Puede que externamente parezca todo correcto, pero si no extraemos toda la energía posible o el flujo se resiente, es que algo interno no funciona bien.

Aunque en estos casos nunca conviene que nosotros tratemos de corregir esas ineficiencias, es muy importante detectarlas para llamar al técnico o hacer valer la garantía.

Para eso, el inversor (un elemento clave en la instalación) es nuestro mejor aliado, ya que proporciona datos útiles sobre la instalación. Del mismo modo, es posible que el instalador de los paneles solares ofrezca alguna app o método para recoger datos o comprobar el rendimiento.

Debemos echar un vistazo a esa información y comprobar cualquier variación extraña.

4. Fíjate especialmente en el inversor

El inversor es, probablemente, la parte más delicada e importante de la instalación. Por eso, el mantenimiento de los paneles solares no empieza y acaba solo en cuidar las placas.

Limpiar el inversor, cambiar las esterillas de los filtros cuando nos hayan dicho, comprobar los datos… Que el inversor funcione bien es fundamental para que todo lo demás lo haga.

5. Conocer a fondo nuestra instalación solar

Aunque las instalaciones solares son parecidas, cada una tendrá particularidades propias. Por eso, es fundamental que conozcamos a fondo la nuestra leyendo cualquier manual de mantenimiento e instrucciones que traigan.

No es una cuestión de memorizar nada, pero sí de subrayar lo importante y atender especialmente a lo que nos señalen en nuestro caso.

Los paneles suelen tener una vida útil de unos 25 o 30 años. Sin embargo, si sigues estos sencillos consejos para el mantenimiento de tus paneles solares, puedes prolongar la vida de la instalación aún más. Y lo que es más importante todavía, funcionará siempre a pleno rendimiento. 

De esta manera, ahorraremos todo lo que podamos y minimizaremos las emisiones a la atmósfera, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.

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