5 trucos para iluminar dormitorios sin ventanas

Energía Verde

La luz natural es muy beneficiosa para nuestra salud. Sin embargo, en algunas ocasiones tendremos un espacio en la casa al que no llega. Esto no significa que no podamos aprovecharlo, así que te vamos a mostrar cómo dar luz natural a una habitación sin ventanas.

Como verás, con estos sencillos trucos, no la echarás de menos y estarás cómodo y a gusto.

1. Usa tubos de refracción para llevar luz natural hasta donde no llega

En realidad, ninguna luz puede superar a la natural, así que, si esta no llega hasta algún rincón de la casa, no pasa nada, podemos llevarla nosotros.

Los tubos de refracción de luz existen y son nuestra primera recomendación cuando nos planteamos cómo dar luz natural a una habitación sin ventanas. 

A veces, también se les llama «tubos solares» y su funcionamiento es muy sencillo. 

Uno de los extremos del tubo se instala en el tejado de la casa, de manera que el sol incida sobre él. El otro extremo del tubo se lleva hasta la habitación en la que queremos luz natural, terminando en el techo de la estancia. Mediante la refracción de luz a lo largo del tubo, es posible llevar esa luz natural de un extremo al otro, teniendo verdadera luz solar donde necesitemos.

Esta solución es recomendable para casas en las cuales podemos conducir ese tubo por entretechos y, por eso, en algunos tipos de vivienda no es posible usarlos. Sin embargo, no pasa nada, hay otras soluciones para iluminar habitaciones sin ventanas.

2. Elige bien las bombillas para cada tipo de luz

A la hora de dar luz a una habitación que carece de ventanas, no podemos juntar simplemente cualquier cantidad de bombillas. Como veremos, los complementos y colores van a tener mucho que decir, pero lo primero es escoger las bombillas adecuadas, empezando por el brillo que proporcionan.

Esto se mide en lúmenes. Cuantos más lúmenes, más brillante la luz, así que habremos de fijarnos en esa cifra a la hora de comprar. 

Del mismo modo, hay dos tipos de luz en una estancia. La luz principal, ubicada normalmente en el techo, y las luces de acento o para realizar tareas concretas, como un flexo en una mesa de trabajo o una luz de lectura al lado de un sillón.

Para luz general de techo, deberíamos mirar bombillas de 800 lúmenes. Para luces de acentuación o de tareas, una buena elección está entre 450 y 800 lúmenes, dependiendo de la cantidad de luz de techo que tengamos.

3. Elige bien la temperatura

Además del brillo y el tipo de luz, hemos de tener en cuenta la «temperatura». Todas las luces no son iguales y las hay más cálidas (con tonos más ocres como los del atardecer) mientras que otras son más frías o brillantes, como las luces blancas de una cocina.

En gran parte, la elección de temperatura para dar luz a una habitación sin ventanas es una cuestión de gusto, pero también de la tarea de esa habitación

Si es un dormitorio, lo ideal son bombillas cálidas, que simulan la luz natural del atardecer y nos ayudan a descansar y dormir. Si es un baño, mejor luces blancas, parecidas a la del mediodía.

Esta temperatura se mide en la llamada escala Kelvin. El nivel más bajo, que suele rondar los 2900K, es más atmosférico, ideal para habitaciones sin ventanas de relajación y descanso. 

Las LED’s habituales, de entre 3000K y 5000K, son ideales para baños y habitaciones dedicadas a tareas. Por encima de 5000K encontramos bombillas que semejan la luz directa del sol.

Esa temperatura también tiene que ver con el color. Por suerte, hoy lo tenemos más fácil y no habremos de buscar demasiado. Optar por bombillas inteligentes capaces de dar luz a diversas temperaturas y colores, podrá hacer que la habitación sin ventanas tenga varios ambientes según necesitemos.

4. Elige bien los colores de las paredes y techo para dar luz a una habitación sin ventanas

Esta parte es muy sencilla. Elige colores claros, pastel y blancos

Con ellos, no tendrás que poner tantas bombillas, acentuarán la iluminación y aportarán claridad a la estancia, aunque no tenga ventanas.

5. Elige bien los complementos y la decoración

Estos también contribuyen a la sensación subjetiva de luz y espacio. A la hora de pensar cómo dar luz natural a una habitación sin ventanas, el objetivo es hacer acogedora la estancia, que sea un lugar en el que queremos estar.

Por eso, si la habitación también es pequeña, o da un poco de sensación de claustrofobia, lo mejor es no llenarla con demasiadas cosas y usar complementos como un gran espejo, que den una percepción de mayor amplitud. 

Otro truco para simular esas ventanas que no tenemos son vidrieras con iluminación por detrás. Con este complemento decorativo, incluso parecerá que hemos resuelto el problema y encontrado una salida al exterior.

Como vemos, con estos sencillos trucos, que una habitación no tenga luz natural no significa que no pueda tener una magnífica iluminación.

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