Cómo ahorrar luz en otoño: 7 consejos fáciles

Eficiencia energética

El otoño está a punto de llegar. Con él, vuelven los días más cortos y el tiempo algo más frío. Por eso, para que nos pille preparados, te vamos a dar 7 consejos muy sencillos sobre cómo ahorrar luz.

Con ellos, podrás reducir tu factura y que la caída de las hojas no afecte a tu bolsillo.

Para ahorrar luz en otoño debemos aprovechar al máximo toda la natural que podamos

1. Vigila bien el termostato

La diferencia de unos pocos grados en el termostato no altera nuestro bienestar, pero sí nos permite ahorrar luz. Por eso, cuando empecemos a encender la calefacción este otoño, no deberíamos darle más potencia de la necesaria y lo ideal es variar según el día.

Con el cambio climático, el otoño se ha vuelto más cálido y, aunque el tiempo es imprevisible, los meses de octubre y noviembre pueden ser más templados que los de años anteriores.

Por eso, no debemos tener siempre el termostato encendido por costumbre, si el día no lo necesita. Así, no solo vamos a ahorrar luz, sino también, luchar contra ese mismo cambio climático. Y cuando lo estemos utilizando, un grado o dos más bajo de lo habitual apenas lo notaremos, y ahorraremos al mismo tiempo.

2. Aprovecha hasta el último minuto de luz solar

En otoño, los días se van acortando. Por eso, para ahorrar luz, debemos aprovechar al máximo toda la natural que podamos.

Es hora de descorrer las cortinas y subir las persianas que en verano solemos tener más echadas por el calor. Eso, no solo ahorrará porque no encenderemos las luces tantas veces, sino que el calor entrará en nuestro hogar, sin tener que recurrir tanto a la calefacción.

3. Usa la ropa y no el termostato para regular nuestra temperatura

Otoño es una época que, sobre todo durante algunas semanas, tiene un clima muy variable. Un día parece que el verano ha vuelto como si se hubiera dejado algo, y al siguiente el invierno parece asomar por el horizonte.

En esos casos, no uses el termostato para compensar, lo harás trabajar de más. Es más cómodo, sano y rápido usar ropa. Viste por capas y ten chaquetas a mano para poner y quitar. Eso permitirá ahorrar en la factura de la luz.

Y no solo es cuestión de vestirnos nosotros, también es importante empezar a vestir la casa.

Es posible que, en verano, quitáramos alfombras o algún tapiz, para que no potenciaran el calor de aquellos días. Es hora de ponerlos de nuevo, ayudarán a aislar la casa y a mantener una temperatura algo más cálida.

Además, quizá sea hora de invertir por fin en esas cortinas aislantes, no son caras, y nos ayudarán a ahorrar luz.

Por último. saca la manta del sofá. Úsala esos días de otoño que parecen anunciar el invierno junto con una taza de té, o de tu bebida caliente favorita. Muchas veces, no tendrás que tocar la calefacción y la sensación de bienestar será incluso mayor.

4. Revisa la casa y haz los arreglos necesarios antes de que llegue el frío

El otoño todavía es una buena época para realizar las reparaciones en casa que, a lo mejor por esa pereza natural del verano, hemos dejado para luego. Sellar grietas en la pared, cerca de las ventanas o puertas, arreglar o cambiar esas ventanas…

Con eso, evitaremos pérdidas innecesarias de temperatura y no tendremos que hacer reparaciones en las épocas más frías.

5. No empieces a usar la secadora si aún no es necesario

Una de las ventajas del verano es que haces la colada y la recoges en el mismo día, sin necesidad de usar la secadora. A veces, por costumbre, empezamos a conectarla en otoño. Sin embargo, recordemos lo dicho sobre los días más cálidos.

Es posible que, gracias a la brisa del otoño y a la menor cantidad de lluvias, no tengamos que usar la secadora tanto como otros años.

6. Realiza un mantenimiento de los aparatos

En Enérgya-VM creemos en el consumo responsable de electricidad, y una de las maneras de hacerlo es teniendo siempre nuestros electrodomésticos bien cuidados.

La limpieza de filtros de aire acondicionado, de la parte trasera de la nevera y, en general, un mantenimiento adecuado, nos permite ahorrar luz y, también, mantener alejada la factura de la reparación.

7. Mira bien la temperatura del calentador de agua

El calentador puede ser una parte importante de la factura de la luz. Por eso, evita entrar en calor con largas duchas cuando lleguen los días más fríos, y tenlo siempre a la temperatura mínima necesaria.

A veces nos acostumbramos a regular el agua caliente con la fría pero, para ahorrar luz, debemos tener el hábito de tener el calentador a la mínima temperatura necesaria, y dejar más quieto el grifo con el punto azul.

El otoño es una época preciosa y disfrutable, siguiendo estos 7 sencillos consejos, también servirá para ahorrar en la factura energética.

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