¿En qué consiste el autoconsumo energético?

Compromiso con el planeta

El autoconsumo energético consiste en generar nuestra propia electricidad y consumirla, en vez de comprarla a una comercializadora.

¿Y cómo conseguimos un autoconsumo energético?

Instalando paneles solares, normalmente en el tejado de nuestro hogar o pequeña empresa.

Esa es la solución más extendida con diferencia. Sin embargo, no es la única. También podemos recurrir a la energía mini-eólica, instalando aerogeneradores de potencia inferior a los 100 kW .

Los dos tipos básicos de autoconsumo energético

Dentro del autoconsumo, podríamos distinguir dos tipos básicos:

  • El autoconsumo energético aislado de la red eléctrica.
  • El autoconsumo energético conectado a la red eléctrica.

El primero significa que nos mantenemos, energéticamente hablando, por nosotros mismos. No tenemos acceso a la red eléctrica general y, por tanto, no pagamos por la electricidad que generamos.

Como inconveniente está el hecho de que tendremos que haber planificado muy bien el proyecto de autoconsumo energético. Por la noche, por ejemplo, no podríamos generar energía con placas solares, con lo que deberemos disponer de buenas baterías.

Igualmente, aunque en días nublados o de lluvia un panel fotovoltaico sigue funcionando, lo hace con mucho menor rendimiento. Eso significa que, sin el respaldo de la red eléctrica, podemos tener problemas de suministro.

El segundo tipo de autoconsumo implica que, a pesar de generar y usar nuestra propia energía, estamos conectados a la red. Eso significa que, si tenemos una necesidad de energía que no podemos cubrir nosotros mismos, podemos consumir electricidad de la red como la mayoría de gente.

Por otro lado, también implica que la energía que nos sobra podemos volcarla, en teoría, en la red.

De esa manera, podríamos aprovechar la energía sobrante del autoconsumo de dos formas:

  • Pudiendo usar energía de la red cuando precisemos, compensando la que en su día le dimos (esto se llama Balance Neto).
  • Compensándonos económicamente por esa electricidad que suministramos a la red. En España, la legislación actual hace distinción entre instalaciones que pueden ser remuneradas y las que no. Así que eso no ocurre siempre

Esta parece una solución ideal para aprovechar al máximo y rentabilizar nuestro proyecto de autoconsumo energético. Sin embargo, debemos tener en cuenta una cosa.

Si estamos conectados a la red, aunque no usemos energía, en España deberemos pagar por algunos conceptos (por ejemplo el llamado coloquialmente «impuesto al sol», que explicaremos más adelante).  

Es decir, que esa conexión a la red implica también costes adicionales que tendremos que calcular muy bien dentro de nuestro proyecto de autoconsumo energético.

Qué necesitamos para poder realizar un autoconsumo energético

Normalmente, los proyectos de autoconsumo energético se hacen utilizando energía solar, por lo que precisaremos una instalación consistente en:

  • Paneles fotovoltaicos: Que normalmente se colocarán en el tejado del edificio. Si optamos por la eólica, al menos un minigenerador adaptado al tamaño de la casa.
  • Un inversor: Que es el dispositivo que se encarga de convertir la corriente continua generada en corriente alterna utilizable.
  • Baterías y controlador de carga de las mismas: Sin duda la parte más delicada de la instalación. Son más caras que los paneles solares y con menor vida útil (todos hemos visto cómo se degradan en general las baterías de nuestros aparatos eléctricos). Además, hemos de calcular muy bien ese almacenamiento, para disponer de energía cuando haga mal tiempo o sea de noche.

Por supuesto, antes de todo esto precisamos un estudio, tanto de la ubicación de la vivienda, como del coste económico completo del proyecto. En ese estudio, compararemos el coste con lo que estimamos ahorrar a lo largo de los años. Así, podremos ver si el autoconsumo energético nos conviene.

Sin embargo, no es tan sencillo como hacer una operación matemática, pues entra en juego un factor adicional.

autoconsumo electrico
Normalmente, los proyectos de autoconsumo energético se hacen utilizando energía solar.

La legislación del autoconsumo energético en España

Uno de los desafíos del autoconsumo energético en España es que la legislación no es todo lo clara que podría ser, y además está fragmentada.

El Real Decreto 900/2015 de 9 de octubre de 2015 regula el autoconsumo energético y es famoso por el llamado, coloquialmente, «Impuesto al sol».

Ese decreto es bastante complejo y no esclarece en detalle todos los aspectos, con lo que ha habido sentencias posteriores y leyes adicionales que se han tenido que aplicar.

Además, esta legislación no favorece especialmente el autoconsumo energético.

Por un lado, distingue entre instalaciones de Tipo 1 y 2, no siendo las de tipo 1 remuneradas aunque vuelquen su energía sobrante a la red.

Las de Tipo 2 sí son remuneradas, y la principal diferencia es que estas deben darse de alta en un registro de productores de electricidad.

El «impuesto al sol» y a quién se le aplica

Otra medida que establece el RD 900/2015 es que, si estamos realizando un autoconsumo energético conectados a la red, hemos de pagar por el apoyo que eso supone por parte de esa red eléctrica general.

A eso se llama técnicamente peaje de respaldo y es una medida que está siendo polémica y puede cambiar a corto – medio plazo.

¿Y qué ocurre si no estamos conectados a la red eléctrica?

En ese caso, no pagamos por nada, y no se nos puede aplicar el «Impuesto al sol».

Al RD 900/2015 hay que añadir otras legislaciones, como las de las comunidades autónomas. Y es que el proceso administrativo a la hora de los trámites para una instalación de autoconsumo energético depende de cada comunidad.

Eso hace que los requisitos no sean los mismos en todas partes. Por eso, a veces resulta confuso qué hace falta exactamente para poner en marcha un proyecto de autoconsumo energético.

Resumiendo lo importante

El autoconsumo energético consiste en producir nuestra propia energía eléctrica y consumirla.

Podemos hacerlo de manera aislada a la red eléctrica o bien conectados a esta. En el segundo caso podremos volcar la energía sobrante y consumir de ella en caso de necesidad.

Hay que hacer un estudio previo y calcular cuánto ahorramos en electricidad, a lo largo de los años, para ver si es rentable.

Actualmente, la legislación española para el autoconsumo energético no es demasiado favorable. El «Impuesto al sol», o no remunerar toda la energía que se vuelca a la red, con algunos ejemplos.

También resulta algo confusa, ya que depende en parte de las comunidades autónomas. Eso hace que el procedimiento para ejecutar un proyecto sea diferente según el lugar de España en el que se encuentre.

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