Baterías de cáscara de huevo. ¿Son las cáscaras de huevo capaces de almacenar litio metálico? ¿Servirán para almacenar energía renovable?

Eficiencia energética

En nuestra búsqueda de una energía más eficiente y limpia, el ingenio no tiene límites. Es por eso que se están investigando los elementos más inesperados, como por ejemplo las cáscaras de huevo.

Algunas de las características de esas cáscaras de huevo permitirían construir baterías más eficientes, limpias y renovables.

Te contamos todo sobre este interesante tema, porque quizá los problemas de almacenamiento sostenible de electricidad se resuelvan gracias a este alimento…

¿Cómo es posible que una cáscara de huevo almacene energía renovable?

En nuestro objetivo por solucionar de manera sostenible los problemas energéticos, estamos descubriendo las increíbles cualidades electroquímicas de algunos elementos naturales. Uno de ellos es la cáscara de huevo, que tiene una alta concentración de carbonato de calcio.

El carbonato de calcio tiene como característica que es capaz de almacenar litio de manera eficiente. Esto lo hace muy interesante a la hora de fabricar baterías y, de hecho, los primeros resultados están siendo prometedores.

Un equipo científico de varios países ha conseguido una batería de cáscaras de huevo con una retención excelente del 92%, tras nada menos que 1000 ciclos de carga.

Además, el rendimiento electroquímico es comparable al de las baterías comerciales que hay disponibles ahora mismo.

¿Por qué las baterías de cáscara de huevo serían una alternativa renovable y limpia?

Dos motivos principales:

Por un lado, la cáscara de huevo es un material 100% renovable que se obtiene de manera natural. Teniendo en cuenta los resultados, supondría la fabricación de baterías igual de eficientes que las de ahora, pero mucho más respetuosas con el medio ambiente.

Por otra parte, permitiría reaprovechar los desechos de cáscara de huevo que se producen actualmente.

Hasta ahora, la cáscara de huevo se ha utilizado para elaborar suplementos o fertilizante. Sin embargo, requiere separar la cáscara externa de la fina membrana interna que hay entre ella y el huevo, un proceso costoso. Esto provoca que la mayoría de cáscaras de huevo se conviertan en desechos.

Esta manera de fabricar electrodos de batería con cáscara de huevo consiste en reducir la cáscara a polvo y tratarla. De esta manera, resulta sencillo y no requiere procesos complejos.

Este nuevo tipo de batería superaría a los anteriores intentos, menos eficientes, de usar la cáscara de huevo y que requerían que estuviera más o menos entera.

¿Cómo es una batería de cáscara de huevo?

En una batería de cáscara de huevo, esta se usa para fabricar los electrodos, tanto el positivo (cátodo) como el negativo (ánodo). Normalmente, el electrodo positivo de la batería está hecho óxido de cobalto y litio, mientras que el negativo suele ser de grafito.

Con la cáscara de huevo se sustituyen materiales no renovables de la batería (algunos, como el óxido de cobalto, considerados peligrosos para el medio ambiente) por otros renovables.

¿Cómo funciona una batería de cáscara de huevo?

Entre estos dos electrodos que hemos comentado, hay un electrolito. Normalmente es líquido y por él se mueven los iones de litio.

Cuando enchufamos la batería para cargarla, los iones fluyen del electrodo positivo al negativo y se quedan almacenados en este último. Cuando ya no hay más movimiento de iones, la batería está cargada.

Cuando usamos la energía de la batería (al utilizar nuestro móvil, por ejemplo) los iones de litio se mueven en sentido contrario y se quedan en el electrodo positivo. Como las cáscaras de huevo tienen esa característica de almacenar litio de manera eficiente, pueden ser una excelente alternativa limpia en este proceso.

Especialmente para países en desarrollo, podría significa el acceso a una tecnología mucho más barata y sostenible que la actual.

¿En qué situación están las baterías de cáscara de huevo?

De momento, siguen en fase experimental. Sin embargo, dados los buenos resultados en laboratorio, se tienen muchas esperanzas en este tipo de baterías.

Otras características de la cáscara de huevo que ayudan en la lucha contra el cambio climático

Como curiosidad, la cáscara de huevo tiene un historial muy interesante en la lucha contra el cambio climático. No solo pueden ser la llave para una tecnología de baterías más limpias, sino que también ha mostrado su eficacia en la captura de CO2.

La lucha contra el cambio climático está en una fase donde la reducción de emisiones ya no es suficiente. Hace falta capturar y almacenar las que ya hay en la atmósfera, para reequilibrar la temperatura. Por eso, se han estudiado muchos métodos y las bacterias de la cáscara de huevo ha sido uno de ellos.

Estas son muy eficientes a la hora de convertir ese CO2 en carbonato de calcio. Sin embargo, el desafío vuelve a ser que hay que separar las finas capas entre la cáscara y el huevo. Ya hemos visto que es un proceso complejo y por eso no se ha popularizado.

Como vemos, algo tan cotidiano como la cáscara de huevo puede suponer una gran esperanza para una tecnología de baterías más limpia y eficiente. Queda por ver si estas investigaciones recientes dan el siguiente paso hacia el uso cotidiano.

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