Big Data ambiental: Qué es y para qué se utiliza

Eficiencia energética

En Enérgya-VM nos queremos hacer eco de un término de rabiosa actualidad: Big Data. Hace referencia a la capacidad que tenemos de obtener más información que nunca, gracias a la enorme cantidad de datos que se recogen actualmente con la tecnología.
Este es un fenómeno que se está produciendo en todos los ámbitos (personal, empresarial, etc) y el ambiental no es una excepción.
Datos de satélites, sensores, estaciones científicas o incluso redes sociales tienen que ver con el medio ambiente: temperaturas, movimiento de especies, de glaciares…
Y es que el Big Data, ambiental y de cualquier tipo, no tiene que ver solo con la capacidad de recoger datos que tenemos actualmente.
Su principal valor es que podemos procesarlos más eficientemente que nunca gracias a la mayor potencia actual de las computadoras. Así, podemos almacenarlos, clasificarlos, cruzarlos y analizarlos en su conjunto. Eso nos permite disponer una enorme cantidad de información nueva y una perspectiva global de la que no disponíamos hasta ahora.
Con el Big Data ambiental, podemos tomar mejores decisiones que nunca y saber realmente qué está pasando con nuestro planeta y sus habitantes.

Ejemplos de Big Data ambiental

Algunas muestras de los múltiples datos que se recogen y analizan en el Big Data ambiental son, por ejemplo:

  • La evolución de especies, tanto en peligro de extinción como invasoras, y sus movimientos debido al cambio climático u otras circunstancias.
  • Información de satélites sobre evolución, en tiempo real y de manera global, de desertización, reforestación, efectos de desastres ambientales, sequías, etc.
  • Información globalizada y en tiempo real del clima en todas las partes del planeta.
  • Calidad del aire y contaminación, etc.

Las fuentes de datos son muchísimas, y no se ciñen solo a un ámbito estricto. El Big Data ambiental implica usar datos de campos relacionados, como el de la salud de las personas, para ver la conexión que existe.
Imagen Data has a better idea

Cuáles son las aplicaciones del Big Data ambiental

El Big Data ambiental está siendo aplicado de diversas formas que están contribuyendo, de una manera muy importante, a los avances en ecología, conservación y ciencia.
Estas son algunas de esas aplicaciones, con ejemplos reales:

La lucha contra el cambio climático y el calentamiento global

Desde 2010, la NASA lleva utilizando el Big Data ambiental para captar y almacenar información del clima más completa y global que nunca. Eso permite crear modelos climáticos que realizan los pronósticos más precisos que hemos tenido nunca.
Del mismo modo, y desde 2013, el gobierno británico anunció una inversión a gran escala en Big Data ambiental. Uno de sus principales objetivos es la monitorización y la lucha contra el cambio climático.

La mejora de la agricultura

La combinación de Big Data ambiental, la tecnología y el sector agrícola se suele denominar Agritech. Con una población cada vez mayor, y una presión sobre los recursos del planeta, la única manera de equilibrar ambas cosas será a través de la tecnología aplicada a los alimentos.
El uso óptimo de la tierra de cultivo,  el análisis de nutrientes del suelo, la limitación de la deforestación, la gestión del agua o el desarrollo de mejores métodos de cultivo (que usen menos terreno y recursos) son ejemplos de Big Data ambiental aplicado al sector agrícola.

Salud pública y salud ambiental

El Big Data ambiental está permitiendo, por primera vez, que podamos analizar el efecto del medio ambiente en la salud. Hasta ahora, establecer relaciones siempre había sido algo difuso y complejo. Con la cantidad de datos actuales, y la capacidad de análisis conjunto, por fin podemos controlar esas variables y ver su verdadero efecto.
La EPA estadounidense (Environmental Protection Agency) es líder en estas aplicaciones. Gracias al Big Data ambiental hemos visto mejoras en el control y la mitigación de los efectos tóxicos de los químicos liberados a la atmósfera.

«La Ciencia Ciudadana»

Esta es una rama y una aplicación del Big Data ambiental especialmente interesante. La Citizen Science, o «Ciencia Ciudadana», hace referencia a la recogida de datos suministrada, voluntariamente, por los habitantes de diversas zonas.
Eso permite conocer información sobre lo que ocurre exactamente en algunos lugares, que no es posible recoger ahora mismo de otras maneras.
Aunque esos datos se filtran bien, para evitar bulos o información falsa, se invita a aficionados y voluntarios a ayudar. En realidad, esto no es algo nuevo y hay ejemplos tan antiguos como el Censo de aves de Navidad que se hizo en Estados Unidos en 1900.
Hoy día, la clave es, de nuevo, la cantidad, calidad y velocidad a la que se puede obtener y transmitir el Big Data ambiental.

Planificación regional y urbanística

Las ciudades son también medio ambiente y un ecosistema propio. Su análisis y control es tan importante como el de las zonas naturales. Más si cabe, teniendo en cuenta la gran cantidad de personas presentes en poco espacio.
Contaminación, tráfico, desarrollo y crecimiento de la ciudad… El Big Data ambiental está revolucionando las ciudades. Un ejemplo práctico son las restricciones de circulación en ciudades como Madrid por la contaminación. El Big Data ambiental permite anticipar cuándo conviene imponer las restricciones y analizar sus efectos.
Y no son las únicas aplicaciones: conservación ambiental, estudios genéticos, estudios geográficos más precisos que nunca… El Big Data ambiental supone una revolución sin precedentes en el campo del medio ambiente y la salud.

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