¿Cómo funciona el coche de gas?

Compromiso con el planeta

El coche de gas es una alternativa a los vehículos eléctricos y de gasolina. Como veremos, tiene sus ventajas y sus inconvenientes y, aunque resulta una opción más limpia que otros combustibles fósiles, no está 100% libre de emisiones contaminantes a la atmósfera.

Vamos a ver cómo funciona el coche de gas, sus ventajas y desventajas frente a otros vehículos y cómo está de extendido en el mundo.

Qué tipos de coche de gas existen

Hay varias clases de coche de gas, y las más habituales actualmente son:

  • Los que utilizan gas natural como combustible.
  • Los que utilizan una mezcla de propano y butano, conocida popularmente como «autogas». Este mecanismo también puede combinarse con motores diesel, haciéndolos mixtos.

También existen otro tipos de coches de gas, como el de hidrógeno. Sin embargo, esta clase de propulsión no es muy común y hay pocos modelos que la usen.

Cómo funciona un coche de gas

Un coche de gas utiliza un motor de combustión, el cual quema el combustible que propulsa al vehículo. En vez de utilizar gasolina o diesel como carburante, se utiliza ese gas natural o la mezcla de propano.

El gas natural puede estar comprimido o ser líquido. La mezcla de propano también es líquida en los vehículos de gas de este tipo.

Como los coches de gas funcionan por combustión, realizan emisiones a la atmósfera. Además, la combustión es un proceso ineficiente, que aprovecha solo una pequeña parte de la energía que genera.

La excepción son algunos vehículos de hidrógeno, que usan ese combustible para propulsar un motor eléctrico.

¿Un coche de gas es un vehículo limpio?

La combustión del gas genera menores emisiones nocivas a la atmósfera, de manera que contribuye menos a la contaminación directa y al efecto invernadero. Pero las realiza.

Se ha calculado que un coche de gas propano emite alrededor de un 15% menos de CO2 a la atmósfera que un coche de gasolina.

Un coche propulsado por gas natural resulta todavía algo más limpio, al usar metano principalmente, además de purificar el gas. Su emisión de CO2 suele estar entre un 19% y un 30% menos que en el caso de vehículos tradicionales de gasolina o diesel.

En el caso de que se use un motor de combustión de hidrógeno, este gas, al quemarse junto al oxígeno, emite vapor de agua. Por tanto, esta variedad no desprende gases nocivos. Si el hidrógeno alimenta a un motor eléctrico, tampoco hay emisiones.

Por tanto, los coches de gas son vehículos más limpios que los tradicionales de gasolina o diesel, pero no más que los eléctricos al 100%.

coche gas
Los coches de gas son vehículos más limpios que los tradicionales de gasolina o diesel, pero no más que los eléctricos al 100%

¿Un coche de gas es un vehículo que usa combustible renovable?

No. Es importante distinguir entre energías limpias y energías renovables, pues no son lo mismo.

El gas natural no es un recurso renovable. De la misma manera, la mayoría del hidrógeno que se usa para la propulsión de vehículos se fabrica a partir del gas natural. Es posible crear hidrógeno a partir de fuentes 100% renovables, pero el proceso es costoso y por eso apenas se utiliza.

Las ventajas y desventajas de un coche de gas frente a otro tipo de vehículos

La principal ventaja frente al vehículo tradicional de gasolina o diesel es que contamina menos, sin necesidad de sacrificar potencia de motor, por ejemplo.

Además, el coche de gas está más extendido en zonas donde ese recurso es más abundante. Eso ayuda a abaratar costes de combustible en dicha zona y a tener una cierta independencia energética.

Por el contrario, una de las principales desventajas es que se trata de un recurso no renovable. El gas se va a terminar, igual que el petróleo o el carbón, lo que puede provocar problemas de precio y desabastecimiento en el futuro.

De igual manera, un coche de gas no es totalmente limpio. Sigue emitiendo entre el 70% y el 80% de los gases nocivos que emite un vehículo de gasolina o diesel. Esto significa que contribuye a la contaminación directa y al cambio climático, con las consecuencias que eso acarrea.

Comparado con un vehículo eléctrico, que además utilice electricidad de fuentes renovables como las que comercializa Enérgya-VM, este último resulta 100% limpio y 100% renovable.

Además, se está invirtiendo mucho más en tecnología para vehículos eléctricos y generación sostenible de electricidad, lo que significa que este tipo de energía será cada vez más económica.

Mientras que el coche eléctrico tiene el tiempo a su favor, el coche de gas lo tiene en contra.

¿Cómo está de extendido el coche de gas en el mundo?

Es probable que en el día a día no hayas visto muchos vehículos a gas. Como ya hemos dicho, en países donde este recurso es abundante, o más barato que el petróleo, el coche de gas natural está más presente.

China, Irán, India o Pakistán son ejemplos de estos países, que además usan el gas para flotas de autobuses en el transporte público.

Países europeos como Alemania, o incluso algunas ciudades de España, también usan el gas para autobuses urbanos, por ejemplo, pero el uso particular no común. No obstante, marcas como Ford o Peugeot tienen variantes de sus principales modelos propulsadas por gas.

En cuanto al propano, este tipo de coche de gas está bastante extendido en países como Corea del Sur, Japón, Australia, Polonia o Rusia entre otros. En Europa Occidental, Italia es el país que más coches de gas propano tiene.

Como vemos, el coche de gas representa un interesante medio de transporte alternativo al vehículo de gasolina o diesel. Menos contaminante, y más extendido en países donde ese recurso es abundante, hay que recordar que no usa una fuente de energía renovable. Y también que hay alternativas más limpias y con más futuro, como el coche eléctrico.

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