¿Cómo ahorrar con el aire acondicionado este verano? Los 10 mejores consejos

Eficiencia energética

El verano se acerca y, con el cambio climático, cada vez lo hace más pronto y es más caluroso. Para que eso no repercuta negativamente en la factura energética, te traemos los 10 mejores consejos para ahorrar con el aire acondicionado este verano.

Con ellos, reducirás lo que gastas en electricidad, conservarás el medio ambiente y no tendrás que renunciar a estar fresco y cómodo.

1. Limpia el filtro y realiza un mantenimiento adecuado del aparato de aire acondicionado

Para evitar que el climatizador trabaje y gaste más de lo que debe, debemos mantenerlo. Lo más sencillo para eso es limpiar los filtros regularmente

Eso no solo hará que el aire sea más puro y sano, también ahorrarás al evitar ese esfuerzo extra de la bomba.

2. Sube la temperatura del aire acondicionado uno o dos grados y ten en cuenta la temperatura exterior

Para ahorrar energía, puedes subir la temperatura 1 o 2 grados por encima de lo habitual. En la práctica, apenas notarás la diferencia, pero el aparato se esforzará y gastará menos.

Del mismo modo, no todos los días de verano son iguales, por eso, cuando amanezca uno menos caluroso, tenlo en cuenta y regula la temperatura del aparato de manera acorde al exterior. 

3. Programa tu aire acondicionado de forma inteligente

Para un funcionamiento más eficiente, podemos recurrir a la domótica y programar el aire acondicionado

Podemos invertir en un termostato inteligente que pueda conectarse al aparato y programar desde ahí o poder manejarlo con el móvil (por ejemplo, para encenderlo al salir del trabajo y tener la casa fresca al llegar).

Si no, siempre podemos recurrir a la programación horaria básica que traen prácticamente todos los aparatos de aire acondicionado, por antiguos que sean. No es tan sofisticada, ni tendremos el mismo grado de control que con la domótica moderna, pero tampoco tendremos que tenerlo encendido siempre.

4. Invierte en aislamiento térmico en ventanas y paredes, sellando grietas y fugas

Una casa bien aislada también se beneficia de un clima interior más confortable y reduce la factura energética.

Para mejorar el aislamiento de las paredes, podemos sustituir los viejos aislantes por otros nuevos, o añadir alguna capa. Lo mismo ocurre con las ventanas, sustituir los marcos de madera por modernos marcos de aluminio, hará que el calor exterior no penetre tan fácilmente.

Si no podemos invertir mucho ahora mismo en aislamiento, podemos añadir burletes alrededor de puertas y ventanas para cerrar grietas y fugas.

5. Bloquea el sol con cortinas térmicas y persianas

Si aislar la casa no es una opción, podemos recurrir a soluciones más económicas, como las cortinas térmicas. De hecho, podemos usarlas también junto a dicho aislamiento.

Las cortinas térmicas están diseñadas para bloquear el sol y reducir la temperatura interior. Además, en invierno también contribuyen a mantener el calor, con lo que es una inversión para todo el año.

6. Mantén la casa lo más oscura posible durante las horas de más sol

Para que las cortinas y el aislamiento funcionen bien, debemos hacer una buena gestión de ellas. Cuando el sol entre directo en casa, mantén las cortinas cerradas y las persianas lo más bajadas posibles. Evitaremos una gran cantidad de calor de esa manera.

Si vamos a trabajar, podemos dejar la parte de la casa en la que da el sol en penumbra. De esa manera, la encontraremos muchísimo más fresca al llegar, gastando menos en aire acondicionado. 

Si trabajamos en casa o estamos en ella a menudo, tratemos al menos de gestionar las habitaciones en las que no solemos estar y minimizar el sol que entra en los lugares en los que estemos. 

Dado que la luz es muy potente en verano, podremos bajar algo la persiana o correr un poco la cortina y poder seguir viendo cómodamente.

7. Abre las ventanas por la noche para refrescar la casa

El otro gran factor para gestionar adecuadamente la temperatura de una casa de manera natural es abrir las ventanas en cuanto el sol se pone o notamos que refresca

Con una combinación de penumbra y apertura por la noche, podemos reducir enormemente el gasto en aire acondicionado.

Eso sí, es verano, así que debemos tener cuidado de no dejar que entren insectos en casa. La instalación de mosquiteras, que es muy sencilla y no tienen porqué ser caras, permitirá la entrada de aire fresco y prohibirá el acceso a los insectos.

8. Utiliza bien el ventilador

El ventilador es la forma más sencilla y económica de refrescarnos

Puedes utilizar el ventilador junto con el aire acondicionado para ahorrar más energía y también hacer que la casa sea más confortable, o bien lo puedes utilizar en solitario durante las horas de menos calor, apagando el aire.

Son muy interesantes los ventiladores de techo, que pueden ayudar a refrigerar mejor gracias al movimiento del aire. 

Eso sí, ten en cuenta algo que muchos desconocen, estos ventiladores tienen un «modo verano» y un «modo invierno». El modo verano es el habitual y las aspas giran en el sentido de las agujas del reloj, el modo invierno va al contrario y desplaza el aire caliente (que sube más) otra vez hacia la habitación. 

Esto es genial cuando hace frío, pero no para lo que queremos ahora.

9. Instala paneles solares para ahorrar dinero y proteger el medio ambiente

Si tienes el espacio y el presupuesto, plantéate invertir en autoconsumo solar

Con eso, ahorrarás en la factura, especialmente en verano y en aire acondicionado. Cuanto más calor haga, mayor rendimiento tendrán tus placas, con lo que podrás usar esa energía para el aire acondicionado, sin que te cueste y cuidando el medio ambiente.

10. Utiliza plantas en casa para refrescar el ambiente y árboles de sombra en el jardín

Si tienes jardín, piensa en plantar árboles de sombra o arbustos grandes. Si alguna vez has entrado en una zona de vegetación durante un día caluroso, habrás comprobado que la temperatura ahí es mucho más fresca. Ese mismo efecto es el que queremos.

Y si no tenemos jardín, no tenemos que renunciar a esto. Llenar nuestra casa de plantas puede contribuir a reducir ese gasto en aire acondicionado y cada grado cuenta.

Elige variedades adecuadas, como ficus, potos y aloe vera, por ejemplo. 

Si tienes terraza o galería, piensa en un jardín urbano y en toldos. Con eso, podrás crear un ambiente en el que estar genial en esas primeras horas de fresco al final de la tarde.

Y por supuesto, mira bien tu tarifa y contrato para optimizar horarios de aire acondicionado y aprovechar. Como siempre, en Enérgya-VM te ofrecemos las mejores tarifas de electricidad, sabiendo que tu suministro es de energía renovable y contribuye a reducir el impacto ambiental. Si contactas, como siempre, te aconsejaremos lo mejor posible según tu situación.

Como ves, tenemos muchas opciones para ahorrar aire acondicionado, sin renunciar al bienestar, ni a la lucha contra el cambio climático. Siguiendo estos 10 sencillos consejos, puedes comenzar ahora mismo.

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