Construye tu propio huerto urbano ecológico

Eficiencia energética

El gran desarrollo de las telecomunicaciones está haciendo evolucionar algunos servicios habituales en busca de una mayor comodidad de los clientes. Algo como consultar tu factura de luz en cualquier lugar en el que nos encontremos ya es posible gracias a la facturación electrónica. Sin embargo, también están surgiendo otras actividades de vuelta a un estilo de vida más tradicional.

El mejor ejemplo de ello es el auge que están teniendo los huertos particulares. Mucha gente está optando por construir en sus patios huertos ecológicos y plantar verduras o especias para su consumo. Algunos ayuntamientos tampoco se están quedando lejos, creando huertos comunitarios o vecinales.

Por todo ello, es muy probable que en algún momento te hayas planteado empezar tú también a disfrutar de tu propio huerto. Pero en este punto todos tenemos el mismo problema, ¿por dónde comenzar? En este artículo vamos a ver qué necesitamos para construir nuestro huerto ecológico, cuáles son esos primeros pasos para crearlo y los beneficios que nos ofrece a nuestra salud y alimentación.

huerto urbano ecológico
La proliferación de huertos urbanos está brotando como respuesta al acelerado ritmo de las ciudades.

¿Qué necesitamos para construir nuestro huerto?

Por huerto urbano ecológico entendemos aquel espacio en el que cultivamos de forma sostenible hortalizas y plantas aromáticas para nuestro propio consumo. Para que dicho cultivo sea sostenible deberá alterar lo menos posible el entorno donde se plantará y contaminar lo mínimo la flora y el lugar. Esto último implica ni el uso de fertilizantes o pesticidas químicos ni el de plantas no autóctonas o transgénicas.

Cuando pensamos en huertos, automáticamente nos desplazamos mentalmente a los pueblos. Por lo general, no concebimos la idea de construir huertos en ciudades para producir nuestras hortalizas. Y en aquellos casos que sí los concebimos en áreas urbanas, tan solo lo consideramos en casas con espaciosos jardines. Pero nada más alejado de la realidad.

Lo cierto es que no necesitamos de grandes extensiones de terreno para construir nuestro huerto urbano ecológico, nos puede bastar nuestra terraza, balcón o azotea. También podemos informarnos por si nuestro barrio o municipio tiene algún proyecto de huerto comunitario en el que tengamos la oportunidad de participar.

Para conseguir un buen huerto requerimos de dos elementos:

  • Luz

Es el factor fundamental para el desarrollo de nuestro huerto, ya que sin ella no pueden vivir las plantas. Lo aconsejable es que elijamos un hueco que reciba la luz solar un mínimo de 6 horas al día. Siempre que sea posible, orientado dirección sur para asegurarnos que el huerto tenga la mayor disponibilidad de luz. El crecimiento de nuestros cultivos depende de que puedan realizar la fotosíntesis, y para ello necesitan luz.

  • Agua

El agua es el otro elemento esencial para que las plantas puedan desarrollarse. Pero en este caso, tan solo la cantidad justa es la necesaria. Tanto el exceso como la ausencia de agua afectarán negativamente a nuestro huerto. Por ello, tendremos especial cuidado a la hora de regar, tanto en la cantidad de agua como en el momento del día de regar.

En caso de que contemos con un huerto de gran tamaño, podemos plantearnos la instalación de un sistema de riego automático por goteo. Esto nos permitiría aumentar la eficiencia en el uso del agua, ahorrando cantidades significativas manteniendo en todo momento las condiciones óptimas de humedad.

Necesidades del huerto ecológico
No se requieren de grandes espacios para que podemos disfrutar de nuestro huerto.

 

Principales pasos a seguir

  1. Acondiciona el suelo

Para poder obtener unos resultados notables es necesario que contemos con el sustrato en las mejores condiciones posibles. Una tierra sana ayudará a que las plantas se desarrollen correctamente. Necesitamos de un sustrato que aporte porosidad, ligereza y nutrientes, y la mejor opción es el compost o abono orgánico.

El compost entremezcla residuos orgánicos ricos en carbono y nitrógeno con tierra, aire y agua. Puedes elaborarlo tú mismo, con tus residuos orgánicos domésticos, o comprar el que mejor se adapte a tus necesidades.

  1. Elige las plantas adecuadas

Las plantas que compondrán nuestro cultivo dependerán del sitio en el que se encuentre nuestro huerto y las condiciones climáticas. Para mejorar la mezcla del sustrato, es recomendable intercalar la siembra de especies con diferentes características.

Si queremos que nuestro huerto urbano sea ecológico, debemos de utilizar semillas ecológicas certificadas. Las podemos conseguir en herbolarios o en encuentros de intercambio de semillas promovidos por asociaciones de agricultura ecológica. De esta manera, nos aseguraremos no utilizar semillas transgénicas ni contaminadas de abonos o plaguicidas sintéticos.

  1. Riega responsablemente

El mejor momento para regar nuestro huerto son las primeras horas de la mañana, ya que el ambiente es fresco y la pérdida de agua por evaporación es mínima. Idealmente se debe regar por las raíces y una o dos veces por semana para fomentar un enraizamiento profundo. También, si es posible reutilizaremos el agua de otros usos como lavar las frutas y verduras, o aprovecharemos el agua de lluvia.

  1. Protege tu huerto

Otro de los parámetros que definían a nuestro huerto ecológico era la no utilización de plaguicidas, lo cual no significa que dejemos a nuestro cultivo desprotegido. Una buena opción es fomentar los depredadores naturales, como las arañas, o los insectos beneficiosos, como las mariquitas.

Podemos utilizar también plantas que producen sustancias químicas que repelen insectos. La caléndula, el crisantemo o la ruda nos ayudarán a mantener a las plagas alejadas de nuestro huerto.

En lo que respecta a las malas hierbas que pueden aparecer en nuestro cultivo, lo ideal es controlarlas antes que erradicarlas. El motivo de este matiz es que la maleza puede ser una gran aliada en la lucha frente a plagas y enfermedades. Muchas malas hierbas pueden atraer a esos depredadores e insectos beneficiosos de los que hablábamos antes.

Aun así, el objetivo siempre será que tengamos menos malas hierbas que hortalizas, ya que, a pesar de sus beneficios, son compiten por los recursos con nuestras verduras. La estrategia será siempre previsora, evitando que aparezcan de forma masiva. Para ello, no hay nada mejor que un mantillo orgánico.

Cuidado de un huerto ecológico
4 son los pasos que debemos seguir para conseguir un buen cultivo

Beneficios más importantes

Construir un huerto urbano ecológico va más allá de un simple hobby. Nos adentrará en el mundo de la naturaleza, con su ritmo lento natural que nos permitirá evadirnos de la frenética rutina que llevamos día a día. Como hemos visto, la creación de un huerto ecológico es una tarea muy económica y relativamente sencilla. Pero, provoca una gran serie de impactos positivos en las personas y en el medio ambiente.

En primer lugar, nos estaremos alimentando de una forma mucho más saludable. Las hortalizas recién recolectadas presentan su punto álgido de vitaminas y nutrientes, además de evitarnos el contacto con agropesticidas y demás productos. Así mismo, no cabe duda que el placer de comer alimentos cultivados por nosotros mismos es mayor.

Desde el punto de vista de la salud física, el contacto con la naturaleza y la actividad física implícitos en el mantenimiento del huerto también nos reportarán una mejoría. Pero no se queda ahí, ya que también obtendremos beneficios para nuestra salud mental. La horticultura es una gran herramienta para canalizar estrés, mejorándonos el estado de humos y manteniéndonos más activos mentalmente. Por otro lado, también se trata de una actividad sumamente social, creando redes de intercambio de conocimiento y consumo.

Desde el punto de vista ambiental, son muchos los beneficios que produce construir nuestro propio huerto urbano ecológico. El primero de ellos, la absorción de CO2 y liberación de O2 propios de cualquier cubierta vegetal. Se calcula que anualmente cada metro cuadrado de huerto absorbe 18 kilos de dióxido de carbono y produce el oxígeno que necesita una persona.

También ayuda a reducir la huella de carbono colectiva. Al consumir las hortalizas de nuestro cultivo, eliminamos directamente todas las emisiones de gases contaminantes asociadas al transporte. A su vez, reducimos la degradación y contaminación que están sufriendo los suelos como consecuencia de la actividad agraria intensiva.

Beneficios de un huerto ecológico
Los huertos urbanos ecológicos tienen un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente

 

En resumen, la construcción de un huerto urbano ecológico es realmente sencilla y barata. Además, no es necesario contar con grandes espacios como generalmente se cree. Tan solo necesitamos saber aprovechar la luz y el agua, así como reservar una parte de nuestro tiempo, para poder disfrutar de la variedad de beneficios que brinda la horticultura.

En Enérgya-VM también creemos que la apuesta por aquellas alternativas más respetuosas con el medio ambiente son la única estrategia posible para tener un sistema sostenible. Como consecuencia de esto, solo suministramos electricidad proveniente de fuentes renovables a nuestros clientes. Y lo llevamos realizando desde el año 2007, tal como avala la CNMV.

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