Consumo responsable en otoño: cuida tus electrodomésticos

Eficiencia energética

Conforme nos vamos adentrando en el otoño las hojas de los árboles no son las únicas cosas que caen en esta época y la bajada de temperaturas comienza a ser cada vez más notable. Esto, junto con el cambio de hora del último fin de semana de octubre, hace que el consumo de electricidad aumente sensiblemente. Y si no tienes un plan de cuota fija, que te permite un ahorro de hasta el 10%, también puede derivar en sorpresas en tu factura.

Pero no te preocupes, aquí estamos para ayudarte. Y, en este artículo, vamos a ver como ese descenso de las temperaturas no tiene por qué reflejarse en un aumento desorbitado de tu consumo. El consumo responsable de electricidad durante el otoño se aborda desde tres frentes principalmente: la climatización, la cocina y la colada.

consumo responsable de electricidad
Porque la llegada del frío no es sinónimo de mala gestión energética en nuestras casas.

Mantén la casa a la temperatura ideal

Como todos sabemos, una vez que llega el mes de octubre es hora de comenzar a cambiar el vestuario. Toca ir guardando los pantalones cortos y bañadores, para sacar las sudaderas y abrigos. El desplome de las temperaturas, especialmente en el centro de la península, junto con el acortamiento de los días son el mejor indicador de que el invierno ya está cerca.

Y, como seguramente hayas vivido en muchas ocasiones, no hay sensación más reconfortante que llegar a casa y encontrarla a una temperatura agradable, más aún en días lluviosos o extremadamente fríos. Lo que ocurre es que, a no ser que haya alguien en casa constantemente o tengas un termostato programable, la casa no está con una temperatura agradable. La solución más común, aunque no más acertada, es encender la calefacción al máximo de potencia o, incluso si tenemos en casa, enchufar algún calefactor eléctrico.

Estos elevados picos de consumo eléctrico disparan notablemente nuestro gasto, lo que se verá reflejado en nuestra factura posteriormente. Lo más recomendable es mantener una temperatura entre los 19ºC y los 21ºC, para después bajarla a entre 15ºC y 17ºC durante la noche. Cada grado centígrado por encima de estos valores supone un aumento del consumo de energía del 7%.

Durante la noche también es muy importante mantener todas las ventanas, persianas y puertas cerradas para mantener la temperatura. Las ventanas y puertas son grandes focos de fuga de energía, por lo que mantenerlos abiertos supone un completo derroche energético. Para ventilar la casa y renovar el aire, algo totalmente recomendable, con diez minutos es suficiente. Y, preferiblemente, por el día, cuando la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior de la casa no es tan abrupta.

Otro aspecto muy importante es la decoración y la ropa. El otoño es época de volver a sacar las alfombras, un elemento que puede ser una gran fuente de calor si lo sabes utilizar adecuadamente. También toca sacar las mantas, fundas nórdicas y demás ropa de cama para el invierno. Porque a todos nos gustan esas mañanas de fin de semana en la cama bajo la manta sin tener que madrugar.

Y, por último, al igual que hemos “vestido” a nuestra casa para el invierno, nuestro vestuario tampoco puede ser el mismo que en verano. No quiere decir que tengas que ir como un esquimal, pero sí es tiempo de ponerse el jersey y los calcetines gordos.

Aumento de consumo eléctrico en Otoño
En otoño vuelven los planes de chimenea, libro y manta

Cocina tus platos favoritos sin malgastar electricidad

En la dieta mediterránea, la llegada del otoño es señal inequívoca de que un gran número de frutas y verduras inundan nuestros campos. Y, por supuesto, también comienza la época de los guisos, purés, cremas, confituras, etc. Esto implica que es un período en el que pasamos mucho tiempo en la cocina. Que esto no suponga un mayor gasto de electricidad depende de que sigamos unas pautas básicas de consumo responsable.

Como ya vimos, el consumo responsable en la cocina es básico para el ahorro energético ya que la cocina es una de las estancias donde mayor consumo de energía se produce. Sin embargo, esto no debe desanimarnos y quitarnos las ganas de cocinar. Todo lo contrario, significa que tenemos grandes oportunidades para mejorar la eficiencia a la hora de preparar nuestras comidas.

El electrodoméstico que utilizamos para cocinar y más electricidad consume es la vitrocerámica. Aunque esto depende, en gran medida, de la tecnología de la que dispongamos y también de las costumbres y métodos de cocinar de cada uno. Parte de este mayor consumo también se debe al gran uso que hacemos de ello. Por ejemplo, una tostadora puede tener una potencia similar a una vitrocerámica, pero al ser utilizada menos tiempo pasa desapercibida.

Un aspecto muy importante cuando se cocina con vitrocerámica es el calor residual. Así es como se llama a esa energía que permite que se sigan cocinando los alimentos a pesar de que hayamos apagado la vitrocerámica. Se debe al calor almacenado en la propia vitro y, utilizándolo sabiamente, nos puede permitir un pequeño ahorro. Para ello, tan solo tenemos que apagarla unos minutos antes y dejar que se acabe de cocinar con ese calor residual.

Otro electrodoméstico que nos ofrece un gran calor residual, aunque también presenta un elevado consumo de energía, es el horno. El otoño es época de hortalizas asadas, como la calabaza, la patata y el boniato. Y, para aquellos que no tenemos barbacoa o chimenea, la opción más común para asar es usar el horno.

Pero el horno es muy grande y encenderlo para asar unas verduras en un auténtico desperdicio. La mejor manera de utilizar el horno es planificando previamente lo que vamos a cocinar. Y, de esta manera, aprovechar el tiempo y el espacio al máximo posible. Si no, otra opción para cocinar más rápida que el horno es el microondas y puede resultar más rentable para pequeñas cantidades.

Y tras cocinar y comer, llega el momento de recoger y limpiar. Y aquí entra en escena otro electrodoméstico muy consuntivo: el lavavajillas. Aunque mucha gente sigue prefiriendo el lavado a mano, se ha demostrado que un uso responsable del mismo disminuye el gasto de agua y electricidad. Pero para que esto suceda solo debe ponerse en funcionamiento cuando esté lleno.

Verduras de otoño
El menú en otoño e invierno es más elaborado, pero eso no quiere decir que malgastemos la energía.

Haz la colada lo más sostenible posible

Como ya hemos dicho más arriba, el otoño es época de volver a sacar esa ropa más abrigada. Ropa más abrigada que abulta más que la de verano. Y sumándole que llevamos más prendas que en el período estival, el resultado es que el número de veces que hay que poner la lavadora a la semana aumenta considerablemente. Y, por desgracia, la lavadora es un electrodoméstico que puede consumir también mucha electricidad. Pero siguiendo unos simples consejos puedes disminuir este gasto en gran parte.

En primer lugar, y siempre que sea posible, lava la ropa en frío. Entre un programa a 60ºC y otro a 30ª existe un ahorro de hasta el 60% en energía. Pero de esta manera cuidas más tu ropa además. Ya que el agua caliente hace que los tejidos se desgasten y pierdan color. Y otro consejo, al igual que en el lavavajillas, aprovecha al máximo la capacidad de tu lavadora. Aunque sin pasarse, que si no el lavado no será todo el eficiente que debería.

Otro electrodoméstico con un notorio gasto de electricidad es la secadora, muy extendida en aquellos climas con mayor humedad y frío. Ni que decir tiene, que no hay mejores secadores para nuestra ropa que el sol y el viento. Sin embargo, en determinados lugares, esto no es suficiente. Una opción alternativa son los tendederos interiores, que permiten secar la ropa con el calor de tu casa.

Y, para finalizar el proceso de la colada, encontramos el planchado. Este electrodoméstico, al necesitar calentar el agua hasta temperaturas muy elevadas, presenta un gran consumo de electricidad. Para reducir o, incluso, eliminar esta tarea debes prestar mucha atención a cómo secas la ropa. Colgándola de perchas, lo más estirada posible, reduce las arrugas. Y, en aquellos casos más especiales, colgarla en el cuarto de baño mientras te duchas, ya que el vapor de agua conseguirá ahorrarte el planchado muy probablemente.

Aumento del consumo eléctrico en el hogar
Más capas de ropa significa más lavadoras, pero no un mal uso de esta.

Como hemos visto, el otoño es un momento del año en el que el gasto eléctrico se puede disparar si no sigues unas pautas de consumo responsable. Por eso, en Enérgya-VM te ofrecemos una amplia oferta de planes para que puedas elegir el que más se adapte a ti y, de esta forma garantizar el ahorro energético de tu hogar.

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