Convierte tu supermercado en eco-friendly

Compromiso con el planeta

El supermercado eco-friendly, enfocado en la sostenibilidad y la ecología, está de moda. De hecho, en 2018 los productos saludables aumentaron un 14% sus ventas y en 6 de cada 10 hogares se compran productos ecológicos.

De hecho, estamos viendo esta tendencia también en los grandes supermercados. Las secciones de productos ecológicos son cada vez más grandes y la variedad para elegir es mayor.

Por eso, te enseñamos cómo convertir tu supermercado en una tienda eco-friendly. Así, no solo seremos más respetuosos con el medio ambiente, sino que también atraeremos a más clientes.

Y como verás también, no es difícil y no requiere de grandes inversiones.

1. Pásate a los productos a granel

Una de las principales maneras de hacer tu supermercado más respetuoso con el medio ambiente es vender a granel. Esto significa menos productos envasados y, sobre todo, menos plástico.

Fruta y verdura en cajas de madera reutilizables, o legumbres secas en sacos (como alubias o lentejas, que son muy duraderas), no pueden faltar en nuestro supermercado sostenible. 

De la misma manera, existen contenedores a granel especiales para cereales que también sirven para que el cliente se lleve, cómodamente, la cantidad exacta que desea. Además, conservan perfectamente la frescura y condiciones del grano, sin que se vuelvan blandos, por ejemplo.

Así que ya sabes, cuanto menos envasado esté el producto, más respetuoso será nuestro supermercado con el medio ambiente.

2. Fuera el plástico para bolsas y envoltorios

Pasarnos a vender producto a granel no sirve de mucho si usamos bolsas de plástico para que el cliente se lo lleve a casa. Por eso, es hora de desterrar el plástico de nuestro supermercado y cambiarlo por otros materiales mucho más reciclables.

La estrella tiene que ser el papel, que se puede reaprovechar al 100%. Así, bolsas de papel para esos cereales o legumbres, o láminas de papel para envolver la fruta y verdura frescas no deben faltar en nuestro supermercado.

De la misma manera, debemos tener a disposición bolsas de tela reutilizables para nuestros clientes e incentivarlos a que se las traigan de casa cuando vengan a nuestro supermercado ecológico.

3. Ofrece producto fresco local y de temporada

Debemos volver a la mentalidad de consumir productos de temporada y cultivados localmente. Hoy día estamos acostumbrados a tener de todo durante todo el año, pero eso afecta al medio ambiente. Traer desde muy lejos ciertos productos implica transporte, emisiones a la atmósfera y que la agricultura local se vea afectada.

Por eso, sobre todo cuando se trata de productos frescos, podemos contactar con pequeños productores locales y vender su género. De esa manera, estaremos apostando por un cultivo más sostenible y en armonía con las estaciones del año. 

4. Ten en cuenta siempre el origen y el modo de producción del género que vendes

Para cualquier clase de producto que vendamos en el supermercado, debemos conocer bien su origen. Además, también tenemos que asegurarnos de que la manera de producirlo es respetuosa con el medio ambiente.

Muchos clientes van buscando género fresco que haya sido cultivado de manera ecológica, es decir, sin pesticidas o mediante cultivo intensivo que agota el suelo. De la misma manera, tenemos que apostar por productos de comercio justo y que contribuyan al enriquecimiento de las comunidades que lo producen, no solo al de las grandes empresas.

Por eso, debemos asegurarnos del origen de cada cosa y poder explicarla a los clientes que pregunten. Cada vez están más concienciados y piden más información, que tenemos que saber transmitir.

5. Complementa con productos que sustituyan el plástico

Además de comida, debemos apostar por otros productos que sean 100% ecológicos y sustituyan a los que están hechos de plástico. Nos estamos refiriendo a cubiertos de madera, pajitas de aluminio o acero, vajilla de papel, recipientes compostables… 

Serán un complemento ideal para nuestra alimentación ecológica e interesará a los clientes.

6. Aprende, informa y educa

Una excelente manera de vender más de cada producto es tener a la vista una información breve, precisa y atractiva sobre el origen ecológico del mismo. 

No podemos dar por sentado que los clientes conocen de antemano los productos. Por eso, podemos poner carteles que expliquen cómo se fabrica, qué propiedades demostradas tiene o cómo ese producto contribuye a hacer un mundo más sostenible.

El «marketing de educación» es uno de los más efectivos que existen. Por eso, debemos usarlo y conseguir que, con apenas una frase o dos, cada producto comunique sus mejores cualidades y por qué debe elegirse.

7. Decora acorde con la nueva imagen

No solo nuestro supermercado debe ser más ecológico, también debe parecerlo. La imagen es fundamental y la venta empieza por la mirada. Muchas veces no será necesario hacer una gran reforma en el supermercado, sino más bien una redecoración.

Empezando por el escaparate y siguiendo por el resto de la tienda, lo ideal es dar una imagen atractiva y ecológica. Entrar en el supermercado nos debe recordar a esos comercios antiguos, al campo y al ambiente de los pueblos. 

Detalles rústicos y naturales, jugar con el color y las composiciones… Las posibilidades son infinitas.

Como vemos, convertir nuestro supermercado en ecológico no tiene por qué ser difícil. Es un sector en auge y, además de conseguir más clientes (que también suelen tener mayor nivel económico) contribuiremos a un mundo más sostenible.

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