El gasto energético ¿Qué es y cómo podemos reducirlo?

Eficiencia energética

El gasto energético es el consumo de energía que realizamos a lo largo del día y que se calcula multiplicando la potencia de los aparatos que usamos por el tiempo durante el cual los estamos usando.

Por eso, el gasto energético se calcula en kilovatios / hora. La potencia de los distintos aparatos que utilizamos se mide en kilovatios, mientras que la medida de tiempo más conveniente son las horas.

Aplicamos esta forma de calcular el gasto energético incluso cuando no hablamos de aparatos eléctricos sino, por ejemplo, del gas natural, que también mide su consumo con estas unidades.

Cuando realizamos un gasto energético superior a la energía necesaria para cubrir nuestras necesidades, estamos provocando efectos negativos, además de encarecer nuestra factura.

El gasto energético y el consumo responsable

En Enérgya-VM siempre nos ha preocupado un gasto energético en particular, aquel que supone un consumo responsable de energía. 

Por consumo responsable entendemos la capacidad de obtener la energía necesaria para cubrir nuestros requisitos y deseos, realizando el menor gasto energético posible.

Este consumo responsable lo podemos conseguir de 4 maneras fundamentales:

Minimizando el gasto energético en cuanto al tiempo. Es decir, que no tenemos encendidas las luces ni un minuto más de lo que las necesitamos, no dejamos el calentador encendido si no vamos a usarlo o no tenemos funcionando aparatos que no estamos utilizando. Aquí estamos disminuyendo el gasto energético reduciendo al mínimo la variable del tiempo.

Minimizando la energía para no emplear más de la necesaria. Por ejemplo, si hace calor afuera y encendemos el aire acondicionado, no lo tenemos a una temperatura demasiado baja que consume mucha energía, pero no aporta un beneficio mayor que tener el aparato a unos cuantos grados más.

Invirtiendo en tecnología más moderna que permite cubrir nuestras necesidades con menor gasto energético. Los avances técnicos permiten aparatos que, con un menor consumo, proporcionan el mismo bienestar que otros más antiguos que realizaban un mayor gasto energético.

Usando energía de fuentes renovables y limpias, como la que ofrece Enérgya-VM. El problema del gasto energético es que este provoca efectos negativos más allá del gasto para nuestro bolsillo: contaminación directa, emisión de gases de efecto invernadero, agotamiento de recursos, etc. 

Usar energía de fuentes renovables permite minimizar, o eliminar en muchos casos, estos efectos negativos. Porque el consumo responsable no hay que realizarlo solamente por una razón económica, sino también por motivos éticos. Es nuestro deber dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos para generaciones futuras.

Por eso, para minimizar el gasto energético, he aquí algunos consejos sencillos, basados en esas 4 formas principales que hemos visto.

Cómo reducir el gasto energético en nuestro día a día con estas sencillas recomendaciones

En Enérgya-VM pensamos que pequeñas acciones pueden dar resultados muy grandes. Por eso, sigue estos fáciles consejos para reducir tu gasto energético.

1. Usa iluminación LED

Las bombillas LED son la opción energética más eficiente. Utilizan hasta un 75% menos de electricidad que las incandescentes, no tienen mercurio (material muy contaminante) y duran hasta 25 veces más que las bombillas tradicionales.

2. Apaga siempre la luz y los aparatos que no estés usando

Fundamental para reducir el gasto energético. Cuando no necesites la luz, o salgas de las habitaciones, apágalas. Sube las persianas, aprovecha todo lo que puedas la luz natural y apaga todo interruptor en cuanto termines de usar un aparato.

3. Invierte siempre en electrodomésticos eficientes

Recuerda que la tecnología es nuestra aliada para reducir el gasto energético innecesario. Por eso, a la hora de comprar o renovar, mira siempre la etiqueta energética de los electrodomésticos y elige los más eficientes.

4. Controla los grados de la climatización

Una diferencia de unos pocos grados puede resultar en una reducción del gasto energético sin disminuir nuestra comodidad. En verano, una temperatura de 24º grados es ideal para estar frescos y cómodos sin gastar de más. En invierno, no la subas demasiado y usa capas de ropa para compensar.

5. Usa regletas de energía con interruptor para conectar varios aparatos a la vez

De esta manera, con un solo gesto apagarás todos esos electrodomésticos cuando no los vayas a usar (por ejemplo, al acostarte por la noche). Así, evitarás también el consumo fantasma de los dispositivos que, si están enchufados, pueden seguir absorbiendo energía incluso cuando no los usamos.

6. Procura realizar el gasto energético cuando hay menos demanda

Por ejemplo, poner la lavadora fuera de las horas punta ayuda a no cubrir esa demanda excesiva con fuentes de energía contaminantes, además de que nos puede salir más barata la factura.

En definitiva, el gasto energético óptimo debe cumplir dos requisitos: 

Cubrir nuestra necesidades.

Hacerlo con la energía mínima, no malgastando potencia ni tiempo.

Siguiendo estos sencillos consejos que te hemos dado, no solo conservaremos el planeta y nuestro futuro, también ahorraremos en la factura de la electricidad y el gas, algo que siempre viene bien.

Icono

¿Tienes dudas? ¿Necesitas asesoramiento?

Te llamamos sin compromiso