El reciclaje de plástico: ¿es posible?

Compromiso con el planeta

La bolsa de plástico en la que llevas la compra tarda entre 150 y 400 años en degradarse, pero eso no es nada. La botella de plástico en la que bebes agua tarda 450 años de media en hacerlo, e incluso puede llegar a 1000, dependiendo del material. Por este motivo y su enorme uso, el reciclaje de plástico se ha vuelto esencial para no degradar nuestra naturaleza.

Plástico en los océanos y los peces, plástico en la tierra por todas partes, el planeta está quedando envuelto en una gran bolsa, ya que el reciclaje de plástico apenas está entre el 9% y el 14%.

Es necesario aumentar esa cifra y ser más eficientes. Por eso, están surgiendo nuevas iniciativas fascinantes para reaprovechar el material y que no acabe entre las 8 millones de toneladas que arrojamos al mar cada año, o los miles de millones de toneladas que no se reciclan.

Cuida bien de separar esos envases en el contenedor adecuado, porque te contamos las iniciativas para reducir su consumo y producción, además de las sorprendentes formas con las que se quiere mejorar el reciclaje de plástico.

Di adiós a las bolsas de plástico

Como ya habrás notado, la Unión Europea prohíbe a los comercios, desde el 1 de enero de 2018, dar bolsas de plástico gratis a los clientes.

Con esta medida se intenta incentivar el uso de otros materiales menos contaminantes y reciclables, como el papel, o más reutilizables, como la tela.

La Unión Europea pretende así estimular la Economía Circular basada en la reutilización, en vez del «usar y tirar» que predominaba hasta ahora con las bolsas de plástico.

Cómo se hace el reciclaje de plástico tradicional

No todo el plástico es reciclable, por desgracia. Sin embargo, ciertos tipos sí lo son y, hasta ahora, el reciclaje de plástico tradicional aprovecha que se este se funde al calentarse, de manera que se puede moldear otra vez para hacer cosas nuevas, sin alterar demasiado sus características.

Sin embargo, hay dos limitaciones principales:

  • Esto no se puede hacer todas las veces que se quiera. Siempre hay una cierta degradación, de modo que solo se puede reciclar el mismo plástico unas 6 veces de media.
  • Si el plástico es reciclado, ya no se puede utilizar para envases de productos destinados al consumo humano.

Además de eso, no podemos olvidar que el plástico contamina durante su fabricación y que proviene, sobre todo, del petróleo, aunque también puede provenir del carbón, la celulosa o el gas natural. Es decir, que se utilizan casi siempre recursos no renovables, lo que hace aún más importante el reciclaje de plástico.

Con el fin de que optimizar y superar las limitaciones del reciclaje de plástico, se están realizando nuevas propuestas muy interesantes. Estas son tres de las muchas que hay en marcha.

reciclaje de plastico
Plástico en los océanos y los peces, plástico en la tierra por todas partes, el planeta está quedando envuelto en una gran bolsa.

1. Convertir el plástico en otras cosas, usando ingeniería genética

Biocellection es una startup norteamericana que quiere revolucionar el reciclaje del Polietileno de Baja Densidad. Es decir, el que compone las bolsas de todo tipo y que supone un reto para el reciclaje de plástico tradicional.
Para eso, utilizan un procedimiento que convierte ese polietileno en otros componentes químicos que se pueden usar en cosas muy diferentes al plástico. Limpiadores cosméticos, fabricación textil o emulsionantes son algunos de ellas.
¿Cómo lo consiguen? Primero, descomponen el plástico en un polvo de moléculas basadas en carbono. Después, lo introducen en un bioreactor con bacterias modificadas genéticamente. Esa modificación les permite segregar, a partir de ese plástico, un lípido que puede emulsionar o limpiar.
El nuevo componente puede sustituir a otros ingredientes que actualmente se fabrican a partir de petroquímicos o aceite de palma, dos elementos cuya producción es problemática.

2. Bacterias que se comen el plástico

No solo hay bacterias que transforman el plástico, hay otras, como la Ideonella sakaiensis 201-F6 que puede digerir el PET, el plástico usado en botellas. Esta característica, descubierta por unos científicos japoneses en 2016, abre una puerta a aprovechar la reacción de esa bacteria en el reciclaje de plástico.

Los avances son prometedores, pero se va con cuidado. Una bacteria que come plásticos de manera descontrolada podría acabar con infraestructuras que también los contienen y cuya función es aguantar mucho tiempo.

3. Un mejor reciclaje de plástico quitando la tinta

El Polietileno de baja densidad, el de las bolsas, presenta un reto especial. La tinta de logos y letreros impide que la bolsa se pueda reciclar para hacer otra nueva. La empresa Cadel Deinking, que tiene sus orígenes en la Universidad de Alicante, ha desarrollado un procedimiento que permite eliminar la tinta.

La tecnología ha sido licenciada en Brasil, donde una empresa de packaging produce ya reciclados más baratos que usando petroquímicos o aceite de palma.

¿El futuro? Nuevos materiales y mejor reciclaje de plástico

El futuro del planeta y la sostenibilidad pasan por optimizar el reciclaje de plástico, mediante nuevos procedimientos, la reducción de su uso con legislación y la búsqueda de materiales alternativos.

Hay muchas iniciativas para esto último, desde premios como el New Plastics Economy Innovation Prize, lanzado en 2017, hasta «plásticos» basados en plantas, biodegradables y con características parecidas al que usamos actualmente.

Sin duda, el reciclaje de plástico es uno de los grandes retos de la sostenibilidad ambiental y todos podemos contribuir ya, poniendo siempre nuestro grano de plástico en su contenedor de reciclaje.

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