Elige el frigorífico más adecuado para tus placas solares

Compromiso con el planeta

El electrodoméstico que más electricidad consume en un hogar es, prácticamente siempre, el frigorífico. El motivo es sencillo, está funcionando durante las 24 horas del día y nunca descansa. Así, no es raro que sea una de las preocupaciones principales de quien quiere ahorrar energía. Por eso, te contamos qué frigorífico es más adecuado para tus placas solares.

Vamos a ver qué cantidad de energía necesita, cómo elegir la mejor opción, cuántas placas son necesarias para hacer funcionar tu nevera y todo lo que precisamos saber sobre el tema.

¿Cuántas placas solares hacen falta para hacer funcionar un frigorífico?

Para empezar, la clave del consumo está en qué clase de frigorífico vamos a escoger, de acuerdo a su etiqueta energética. 

En otros artículos de esta misma web ya te hemos hablado de dichas etiquetas. Con el nuevo cambio, volvemos a clasificar a los más eficientes con la letra A, mientras que en el período de transición y, hasta hace poco, estábamos viendo otro baremo, donde lo más eficiente era la A+++, equivalente ahora a la A simplemente.

Pues bien, ya sean A+++ o A, estos son los consumos habituales de un frigorífico.

  • A+++, más o menos equivalente a la A o B actuales: unos 175 kWh anuales de consumo.
  • A++ o B actual: unos 285 kWh anuales de consumo.
  • A+ o C actual: unos 320 kWh anuales de consumo.

Como vemos, la elección del tipo de electrodoméstico va a ser crucial y el mejor frigorífico para placas solares es el más eficiente. Es decir, el de tipo A (o la antigua A+++).

En Enérgya-VM siempre hemos recomendado invertir un poco más en este tipo de dispositivos. A la larga, ahorrarás, además de reducir también las emisiones a la atmósfera y contribuir en la lucha contra el cambio climático.

Para simplificar un poco los ejemplos, partamos de un frigorífico eficiente que consume alrededor de los 200 kWh anuales. Esto incluye la parte de nevera y de congelador. 

Ahora, recordemos que un panel solar doméstico, moderno y eficiente, de los de tipo monocristalino (los mejores en la actualidad) genera unos 500 vatios por hora en condiciones óptimas

Obviamente, estamos yéndonos al valor teórico más elevado. No podemos contar con que genere eso todo el tiempo, ya que el sol no es el mismo a las 8 de la mañana que a las 12 del mediodía, ni tampoco será igual dependiendo de cómo encare a las placas.

Por eso, tenemos que hablar de cifras medias. No son ideales, pero permiten hacerse una idea. Vamos a decir que el panel es bueno y no estamos en una zona con poco sol, de modo que suponemos que genera unos 300 vatios de media por hora.

Si tuviéramos unas seis horas de sol al día (otra media que tenemos que hacer, pues en verano podremos tener 8, pero en invierno serán más bien 5), nos encontramos con que, diariamente, una placa genera:

300 vatios x 6 horas = 1.800 vatios o 1,8 kWh al día.

Un frigorífico de la clase más eficiente consumía unos 200 kWh al año, con lo que serían unos 547 vatios diarios. En este caso, una sola placa eficiente y de calidad podría generar energía suficiente para el consumo de un frigorífico de los más eficientes.

Sin embargo, no todo es tan directo y es importante tener en cuenta otra cosa.

El problema de la intermitencia de la energía solar y la incapacidad de almacenar electricidad

La energía solar tiene dos retos fundamentales. El primero es que el sol, obviamente, no está las 24 horas en el cielo dando energía, pero el frigorífico sí está las 24 horas consumiendo energía.

El segundo es que el gran desafío de la electricidad siempre ha sido su almacenaje, provenga esta electricidad del sol o de cualquier otra fuente. 

Eso significa que, a menos que tengamos un sistema de baterías, la placa solar no podrá alimentar durante todo el día a un frigorífico. Puede generar suficiente energía en condiciones óptimas mientras haya luz, y le sobrará, pero por la noche…

Por eso, o tenemos baterías o la placa no será suficiente para alimentar nuestra nevera. En esos casos, dependeremos de la energía de la red para que siga funcionando por la noche.

Sabiendo esto, la respuesta es clara. El mejor frigorífico para funcionar con placas solares es siempre el de mayor eficiencia energética. 

Si estamos aislados de la red, permitirá que, con baterías más pequeñas, podamos hacerlo funcionar hasta que salga de nuevo el sol. Además de eso, deberemos configurarlo para una temperatura que enfríe, pero no sea demasiada. La mayoría de veces no tiene sentido poner la nevera a muy pocos grados.

Del mismo modo, ese menor consumo también hará que la instalación sea lo más pequeña y eficiente posible. 

Al fin y al cabo, poner una gran cantidad de placas hará que la mayoría de electricidad se vierta a la red sin usar. Hemos de recordar que solo se nos compensará una parte y el resto lo estaremos entregando gratis.

Enterándonos bien del consumo del frigorífico y la potencia que sacan nuestras placas, podremos dimensionar bien la instalación o saber qué impacto tendrá el frigorífico en la producción de autoconsumo. Para eso, solo tenemos que hacer un cálculo sencillo siguiendo el ejemplo que te hemos puesto.

Icono

¿Quieres ser cliente? Rápido y sencillo

Te llamamos sin compromiso