¿En qué consiste la rehabilitación energética de un edificio?

Eficiencia energética

La rehabilitación energética de un edificio consiste en realizar una serie de acciones encaminadas a optimizar la eficiencia energética de la construcción. Es decir, a reducir el gasto eléctrico necesario para poder vivir en dicho edificio con comodidad.

Qué objetivos tiene la rehabilitación energética

Normalmente, la rehabilitación energética de un edificio tiene 2 objetivos principales:

  1. Reducir el coste de la electricidad consumida. Es decir, que la factura eléctrica necesaria para vivir con comodidad sea más barata cada mes.
  2. Reducir las emisiones de CO2. Con el descenso del consumo de energía necesario para climatizar el edificio también se obtiene una reducción del CO2 que se emite a la atmósfera. Por eso, la rehabilitación energética tiene un beneficio ecológico y de salud.

Además de los dos objetivos anteriores, con la rehabilitación energética de un edificio, las viviendas que lo componen aumentan su valor y su atractivo.

De hecho, a partir de 2013, a los compradores o arrendatarios de una vivienda se les debe proporcionar el certificado de eficiencia energética de la totalidad o parte de un edificio. Dicho certificado se inscribe en el Registro General. No tenerlo o falsearlo en el anuncio de la venta o arrendamiento puede incluso acarrear sanciones. 

Medidas como este certificado forman parte de una iniciativa global para reducir el enorme consumo de energía, especialmente el innecesario, que se hace en casas y fincas. Aunque la mayoría de rehabilitaciones energéticas se hacen en viviendas por parte de sus dueños, se tenía en mente también la rehabilitación energética de edificios por parte de comunidades de vecinos.

El problema principal es que gran parte de esos edificios se construyeron en épocas en las que no se consideraba prioritaria la eficiencia energética. Además, tampoco había leyes al respecto. 

De esta manera, muchos fueron creados con materiales poco aislantes, de ahí la necesidad que tienen muchos edificios de ser rehabilitados.

¿Cómo se hace la rehabilitación energética de un edificio?

Mediante reformas encaminadas a mejorar la eficiencia. Dichas reformas no pueden ser de cualquier manera y estarán precedidas del análisis de una empresa de certificación energética de edificios.

Este determinará la actual eficiencia energética (que se califica con una letra que va de la A a la G, siendo la A la mejor nota y la G la peor en cuanto a eficiencia). 

Según el resultado de este análisis, propondrá las reformas que el edificio necesita para su rehabilitación energética. Estas obras se centran, principalmente en:

1. El aislamiento del edificio

Lo que significa, sobre todo, la fachada y las ventanas. Aunque también se analizan puertas y todo tipo de entradas y salidas que pueda haber a zonas comunes o parking. 

Esta será, probablemente, la principal reforma en la rehabilitación energética de un edificio. Para que sea óptima, debería englobar toda la construcción, algo que ha de afrontar la comunidad de vecinos.

2. Las instalaciones de climatización

Revisando desde calefacción hasta aire acondicionado, pasando por ventilación, temporización, etc.

3. Las instalaciones de agua

Para mejorar la eficiencia, el consumo y la posible reutilización de esas aguas.

4. El uso de energías renovables

Como la posibilidad de la autogeneración en el edificio mediante instalaciones de energía solar fotovoltaica, ahora que se está intentando estimular. 

Además de eso, se tendrá en cuenta la posibilidad de mejorar la iluminación natural (ahorrando en eléctrica), así como posibles mejoras para recargas de coches eléctricos en las zonas de parking.

5. Las instalaciones eléctricas del edificio

Incluyendo cuadro de contadores, renovación de la instalación si procede, etc.

Aunque estos son los 5 puntos clave a considerar a la hora de la rehabilitación energética de un edificio, la empresa de certificación tendrá en cuenta cualquier otro factor que considere oportuno, como podría ser la utilización de domótica, por ejemplo.

Qué diferencias hay entre un edificio de baja eficiencia energética y uno de alta eficiencia

La rehabilitación energética puede marcar una enorme diferencia en cuanto a consumo eléctrico y emisiones. Las letras de una certificación energética tienen detrás cálculos especializados que miden la emisión de CO2 en kilogramos por metro cuadrado y el consumo de electricidad en kilovatios / hora.

Así, un edificio con una eficiencia energética A emite menos de 3,5 kg / m2 de CO2, mientras que uno con letra G emite más de 43,2 kg / m2 de CO2. Como vemos, el de baja eficiencia energética emite un CO2 12 veces superior al de alta eficiencia.

No solo hay una enorme diferencia en emisiones, sino que la factura eléctrica también es muy distinta. 

La entidad Certicalia, basándose en los datos de más de 16.000 certificados energéticos, ha cuantificado que puede haber una diferencia de 1.175 euros al año en la factura eléctrica.

Como vemos, la rehabilitación energética de edificios no es un lujo, sino una inversión que nos ayuda a ahorrar en electricidad y combatir el cambio climático.

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