Energía animal, animales que producen energía

Generación

La energía animal ha sido usada por el hombre desde muy antiguo. Cuando necesitábamos fuerza para mover nuestros molinos y arar los campos, usábamos a los animales domesticados.

Ellos proveían una energía animal mecánica (es decir, energía del movimiento) que era renovable y limpia. Eso sí, también era limitada y necesitaba recargarse descansando y cuidado de los animales.

Con la revolución industrial y los motores de combustión, la energía animal perdió importancia. Sin embargo, en muchos países del mundo sigue siendo clave para poder realizar tareas importantes.

Además de eso, algunos animales tienen una serie de particularidades que permiten extraer energía de ellos de maneras francamente curiosas. Por eso, te explicamos todo lo que debes saber sobre la energía animal y el papel que pueden jugar algunos a la hora de generar energía renovable.

La energía animal en tiempos antiguos

Nunca fuimos los más fuertes, pero nuestra inteligencia nos permitió domesticar animales que sí lo eran. Ellos nos permitían arar nuestros campos o mover nuestros molinos y otros dispositivos, con los que podíamos crear harina o extraer agua del suelo, por ejemplo.

Además, por supuesto, la energía animal fue nuestro medio principal de carga y transporte hasta que llegaron los vehículos motorizados.

Cuando eso sucedió, encontramos maneras más eficientes de generar energía. Es cierto que uno podría usar la energía animal mecánica para mover una turbina unida a un generador, y hacer así electricidad. Sin embargo, es una forma más ineficiente comparada con otras como generar vapor que mueva esa turbina, por ejemplo.

Por eso, la energía animal comenzó a caer en desuso.

La energía animal en tiempos modernos

La energía animal tradicional se sigue usando, sin embargo, en zonas rurales y países en desarrollo. Más barata que una inversión en maquinaria, sigue siendo una pieza clave en la vida de muchas personas, aplicada a labores agrícolas y de transporte.

El uso de la energía animal para generación de electricidad, por ejemplo, es marginal y bastante ineficiente… Hasta ahora.

Las nuevas aplicaciones de la energía animal

Con las mejoras en tecnología e investigación, hay un interés renovado en la energía animal como fuente alternativa. Con el objetivo de aprovechar todas las fuentes renovables y limpias posibles, se están estudiando las posibilidades que tienen ciertos animales concretos a la hora de generar energía de manera que sea eficiente.

¿Cómo? Estas son las principales formas.

1. La obtención de electricidad a partir de la energía animal de las medusas

En su día, ya te hablamos con detalle de cómo se está intentando que las medusas sean una fuente de energía natural y renovable.

La clave está en la llamada Proteína Verde Fluorescente que genera la medusa de manera natural. Esta es la sustancia que permite que la medusa tenga ese brillo tan particular. El interés está en que cuando combinamos las proteínas verdes con proteínas de bacteria que se activan con la luz, se puede construir una célula solar.

Eso permitiría aprovechar la energía del sol para generar electricidad de una nueva manera y que la energía biosolar ocupe un lugar al lado de la fotovoltaica y la termosolar, más conocidas.

Aunque aún está en fase de investigación, se trata de una posibilidad muy interesante. Hemos de tener en cuenta que el futuro de las energías renovables pasa por la contribución conjunta de muchas maneras y fuentes para obtenerla, con lo que todo ayuda.

La obtención de energía a través de los desechos de animales

No solo hay animales con propiedades muy interesantes, como la bioluminiscencia, los desechos de los animales también se han usado a menudo para muchas cosas, sobre todo, el abono de campos de cultivo.

Sin embargo, esos desechos pueden utilizarse también para generar electricidad, especialmente las deposiciones de las vacas. Algunas granjas de producción láctea invierten en unas máquinas que recogen los excrementos de las vacas y los mezclan con desechos vegetales.

La mezcla sirve como excelente caldo de cultivo para microorganismos que producen gas metano. Este se recoge y puede ser convertido en energía de diversos tipos. De forma directa, puede combustionarse para dar calor. De forma indirecta, permite ser convertido en electricidad.

Con ella, las granjas usan esa energía animal a partir de sus desechos para ahorrar en su factura e incluso vender lo que les sobra. Se calcula que una granja de unas 1000 vacas tiene un potencial de producción de 250 a 300 kW de electricidad diarios.

O lo que es lo mismo, la energía para alimentar 300 hogares.

Como vemos, puede que la energía animal tenga un papel secundario, comparado con otras formas de generar electricidad o movimiento. Sin embargo, sigue teniendo un papel importante en el día a día de muchas zonas del mundo, y no solo eso.

Gracias a la tecnología, y las características de algunas especies, la energía animal puede suponer una pieza importante dentro de un mundo impulsado por energías renovables.

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