Qué es la energía hidráulica

Compromiso con el planeta

La energía hidráulica es la que permite generar electricidad a partir del agua en movimiento.

La lluvia, o la nieve durante el deshielo que se acumula en colinas o montañas, crea ríos y arroyos. El agua en movimiento de esas corrientes contiene una gran cantidad de energía.

La energía hidráulica se ha venido aprovechando desde muy antiguo. Los griegos y los chinos ya la usaban hace miles de años, para sus molinos o en la fabricación de papel. Hoy día, es una de las energías renovables más importantes y efectivas.

Algunos países, como China o Estados Unidos, están haciendo enormes inversiones en energía solar o de viento. Aún así, la energía hidráulica continúa siendo la renovable más importante en cuanto a generación de electricidad.

Cómo funciona la energía hidráulica

El mecanismo es muy sencillo. La corriente de agua, que puede ser modulada por las compuertas de una presa situada en un río, empuja las cuchillas de una turbina y la hace girar.

Ese movimiento hace que un generador produzca electricidad.

La cantidad de energía que produce puede ser regulada según la altura desde la que caiga el agua o el caudal de la misma.

energia hidraulica
La energía hidráulica tiene un mecanismo muy sencillo: La corriente de agua, que puede ser modulada por las compuertas de una presa situada en un río, empuja las cuchillas de una turbina y la hace girar

Las ventajas de la energía hidráulica

La energía hidráulica es una de las renovables más utilizadas, debido a sus grandes ventajas. Sobre todo, cuando la comparas con fuentes de energía fósiles y no renovables.

1. Es una fuente de energía limpia

El «combustible» que genera la electricidad es el agua. Por tanto, no contamina el aire, ni emite residuos peligrosos durante la generación.

2. Es una fuente de energía renovable

Su funcionamiento está basado en el ciclo natural del agua, el cual se ve influenciado por la acción del sol. En las zonas óptimas en las que se instalan plantas hidroeléctricas, ese ciclo suele ser parecido cada año.

Eso permite disponer siempre de agua y, por tanto, de energía inagotable. Eso sí, siempre que el cambio climático no altere las condiciones del clima.

Por eso es tan importante también la lucha contra este fenómeno, mediante el uso de energías limpias.

3. Tiene una capacidad de generación poderosa y fiable

Una de las principales ventajas de la energía hidráulica es que no es intermitente, como el sol o el viento. Las presas permiten regular el caudal y la energía proporcionada.

Además de eso, muchas plantas son muy eficientes. Pueden pasar de cero a una capacidad máxima de generación enseguida. Eso hace que se adapten a cualquier demanda de electricidad que sea necesaria, en cualquier momento.

4. Proporciona otros beneficios adicionales

Las presas de las plantas hidroeléctricas proporcionan otros beneficios al entorno. Para empezar, previenen inundaciones en épocas de demasiada lluvia.

De la misma manera, esas presas permiten regular el nivel de agua potable y gestionarla mejor. Eso facilita que, zonas secas en las que llueve poco, dispongan siempre de agua gracias a una mejor dosificación de la existente.

Del mismo modo, la capacidad de gestionar esa valiosa agua dulce permite ayudar a la irrigación y optimizarla. Así, las cosechas no están tan a merced del clima y las estaciones.

5. El coste de generación de electricidad es muy bajo

La energía hidráulica es, históricamente, la manera más barata de generar electricidad. Una vez construida la planta, el «combustible» es gratis.

Las nuevas tecnologías y la situación óptima de algunas zonas para aprovechar otras fuentes renovables, como el sol, están aproximándose a ese nivel de eficiencia.

Esto puede cambiar la situación en el futuro. Pero, considerando los estudios comparativos del coste de energía de las distintas fuentes, usando el Coste Nivelado de la Energía, la hidráulica aparece siempre como la más barata o, al menos, en el podio.

¿Por qué no se usa la energía hidráulica para generar más electricidad?

La energía hidráulica no se utiliza más, a pesar de todas sus ventajas, porque, para un aprovechamiento óptimo, precisa lugares geográficos muy concretos.

Y lo cierto es que la mayoría de esos lugares ya están siendo usados.

Por el contrario, quedan enormes extensiones de tierra o mar que pueden aprovechar otras energías renovables, como la solar o la eólica.

Además, la energía hidráulica requiere de una gran inversión. Construir presas en lugares que no son óptimos provocaría un impacto en el entorno y una generación de electricidad que no sería rentable.

Algunas curiosidades sobre la energía hidráulica

He aquí algunas cosas que, seguramente, no sabes sobre la energía hidráulica.

La energía hidráulica es la renovable más antigua en cuanto a generación de electricidad, siendo usada desde finales del siglo XIX.

La primera planta hidroeléctrica se construyó en las famosas Cataratas del Niágara, en 1879.

En 1881, el alumbrado de las calles de la ciudad de Niagara Falls, se alimentaba de energía hidráulica.

La presa de las Tres Gargantas en China y la presa de Itaipu, que comparten Brasil y Paraguay, son la primera y segunda plantas hidroeléctricas que más electricidad generan.

Curiosamente, aunque la planta china es capaz de generar mucha más electricidad (22.500 MW contra 14.000 MW), anualmente producen una cantidad de energía similar.

Eso se debe a la situación más privilegiada de la presa sudamericana. Su caudal y sus mayores lluvias permiten una generación más constante todo el año.

Como vemos, la energía hidráulica, la «abuela» de las renovables, sigue teniendo una importancia primordial.

Es una de las fuentes de electricidad más poderosas y baratas, y seguirá teniendo un papel muy importante en el futuro.  

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