¿Qué es la energía solar térmica?

Compromiso con el planeta

La energía solar es, probablemente, la renovable más versátil. Ya analizamos a fondo la energía fotovoltaica y allí hablamos un poco de la energía solar térmica o termosolar.

Aunque sea algo más desconocida, la energía solar térmica juega un papel significativo. Por eso, vamos a explicar lo más importante sobre este tema.

¿En qué consiste la energía solar térmica?

La energía solar térmica es la que aprovecha el efecto de que el sol calienta todos los días nuestro planeta, además de iluminarlo.

De ese modo, recoge ese calor concentrado y lo utiliza para diversos fines.

Los más importantes son:

  • Calentar directamente líquidos y gases. Aprovechando la energía térmica para, por ejemplo, proporcionar calefacción a los hogares (o refrigeración).
  • Transformarse en electricidad. Aunque, como veremos, usa un proceso diferente al de la energía fotovoltaica.

Ese calor directo directo del sol se utiliza en muchos procesos más allá de calentar directamente el agua de una casa. También se utiliza en otros procesos industriales que requieren calor, como la pasteurización, el cocinado o la desinfección.

¿Cómo funciona la energía solar térmica?

Mediante los llamados colectores. Estos dispositivos recogen y concentran la luz solar para producir las altas temperaturas que se requieren en los procesos de calentamiento y de generación de electricidad.

Esos colectores pueden ser de varios tipos:

  • De baja temperatura: Para cuando es necesario un calor de 65º centígrados o menos.
  • De media temperatura: Si el calor necesario está entre 100º y 300º.

De alta temperatura: Cuando precisamos una gran cantidad de calor, superior a 500º. De hecho, se pueden alcanzar temperaturas de más de 1000º.

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La energía solar térmica es la que aprovecha el efecto de que el sol calienta todos los días nuestro planeta

Los colectores y dispositivos de energía solar térmica

Sean del tipo que sean, esos colectores suelen ser parecidos en el funcionamiento y tener dos partes principales:

  • Los reflectores: Que son los espejos que capturan y enfocan la luz solar en el otro gran componente.
  • Los receptores o acumuladores: A través de ellos suele circular un líquido, usado para ser calentado y también producir vapor. En otras ocasiones, la energía solar térmica usa ciertos gases, en vez de líquidos.

Por supuesto hay más componentes, como los circuitos por los que circula el líquido y el calor, o bombas que sirven para mover esos circuitos.

Además, los colectores de energía solar térmica más poderosos tienen mecanismos que les permiten seguir la trayectoria del sol. De ese modo, se pueden colocar siempre en la mejor posición para aprovechar la máxima energía posible.

Los reflectores de las instalaciones de energía solar térmica pueden tener muy diversas formas. Los más sencillos son espejos planos, pero los hay también en forma de medio tubo o incluso grandes platos espejados, similares al plato de una antena parabólica.

Este último tipo de instalaciones son los que suelen tener mayor eficiencia en la producción de energía eléctrica.

Cómo se genera electricidad a partir de la energía solar térmica

Como hemos visto, además de calentar un líquido y usar la energía térmica directamente, se puede producir vapor a partir de la alta temperatura concentrada del sol.

¿Para qué se quiere ese vapor?

Para convertirlo en energía mecánica (energía cinética o de movimiento) mediante una turbina, la cual alimenta un generador que produce electricidad.

Este principio es diferente a la generación de electricidad por energía fotovoltaica. Esta lo hace directamente aprovechando el llamado efecto fotovoltaico de ciertos materiales.

Como vemos, la energía solar térmica necesita de un proceso más complejo, que pasa por varias fases antes de convertirse en electricidad.

Los sistemas de energía solar térmica también tienen un dispositivo de almacenaje. Este se calienta durante el día para producir energía durante la tarde-noche, o en las jornadas en las que hay menos sol.

Esto es importante porque, aunque los paneles fotovoltaicos pueden funcionar en días nublados aunque sea a menor rendimiento, los colectores tienen muchos menos eficacia en estas situaciones.

Es por eso que, a veces, también hay sistemas híbridos. En ellos, se usa la energía solar térmica y también un depósito de combustible para los días en los que el sol no brilla.

Resumiendo lo más importante sobre energía solar térmica

Como hemos visto, la energía solar térmica es la que aprovecha el calor del sol.

Esta energía térmica se usa directamente en calentadores de casas para calefacción, en procesos industriales de cocinado, limpieza, etc.

También puede servir para producir electricidad, transformando la energía térmica en mecánica y después la mecánica en eléctrica, mediante el uso de una turbina

La energía solar térmica se aprovecha con el uso de colectores, sistemas que recogen el calor y lo concentran mediante espejos, para almacenarlo.

Normalmente, cuando pensamos en energía solar, nos viene a la cabeza la energía fotovoltaica y los paneles solares. Es el tipo de energía solar más extendida pero, como podemos ver, no es la única ni mucho menos.

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