¿Es posible tener una huella de carbono 0?

Compromiso con el planeta

Quizá hayas oído el término huella de carbono 0 o neutralidad de carbono. Este concepto se refiere a equilibrar la cantidad de CO2 (y otros gases de efecto invernadero) que generamos con la capacidad de eliminar ese CO2 de manera que el resultado neto sea cero. 

Una huella de carbono 0 también hace referencia, simplemente, a no emitir CO2 en nuestras actividades habituales, como viajar o consumir energía.

Si conseguimos una huella de carbono neta de 0 seremos lo que se llama climáticamente neutros. Es decir, que nuestras actividades no afectan al clima porque no contribuimos a aumentar la cantidad de CO2 y otros gases en la atmósfera. 

De esta manera, no se produciría un calentamiento global.

Este concepto es muy importante para nuestro futuro inmediato, tanto a nivel personal como mundial. Por eso, te contamos cómo reducir esa huella de carbono y todo lo que necesitas saber sobre el tema.

¿De verdad es posible tener una huella de carbono 0?

Sí, es posible, aunque a día de hoy no lo sea del todo. De hecho, te hablábamos hace poco del Objetivo 2050 de la Unión Europea que es, precisamente, que la Unión alcance la huella de carbono 0 para ese año 2050.

Tener una huella de carbono 0 se puede conseguir de 2 formas principales:

  1. No emites CO2 ni otros gases de efecto invernadero en tus actividades. Eso se logra cuando usas energía 100% limpia para desplazarte con tu coche o alimentar de electricidad tu hogar, por ejemplo.  
  2. Emites CO2, pero también realizas actividades que equilibran esos gases emitidos con otros gases extraídos de la atmósfera. Por ejemplo, una fábrica o planta de energía que produzca CO2, pero que a la vez realice actividades de captura de ese CO2 (se quita de la atmósfera y se almacena en el subsuelo, por ejemplo) tendría una huella neta de carbono 0. De esa manera, no afectaría al clima.

Hemos de tener en cuenta que, hoy día, seguimos dependiendo de las fuentes de energía contaminantes para que el mundo funcione. Por eso, a corto y medio plazo, la huella de carbono 0 se tendrá que conseguir con esas actividades de captura de gases de la atmósfera.

Sin embargo, se podría conseguir también una huella de carbono 0 reduciendo lo suficiente las emisiones, sin necesidad de tecnologías de captura. Esto es posible porque, de forma natural, también se absorbe CO2 de la atmósfera, por ejemplo, mediante las plantas y sus procesos naturales de respiración.

Es decir, el planeta tiene una capacidad natural de absorber gases de efecto invernadero. Sin embargo: 

  • La hemos sobrepasado ampliamente durante mucho tiempo. 
  • Hemos reducido esa capacidad con actividades dañinas como la deforestación.

¿Cómo podemos reducir nuestra huella de carbono?

Esta es la pregunta más importante. Podemos influir en nuestra huella de carbono mediante ciertas actividades y elecciones de nuestra vida diaria. Estas acciones, además, son idénticas para personas, empresas y otras organizaciones. 

Las maneras principales de reducir nuestra huella de carbono son:

1. Elegir energía limpia 

La producción de energía es uno de los factores que más CO2 genera. El carbón y otros combustibles expulsan a la atmósfera esos gases dañinos. 

Cuando elegimos renovables limpias, como la solar y la eólica, reducimos directamente nuestra huella de carbono.

2. Elegir movilidad limpia 

El transporte, tanto de mercancías como de personas, es otro gran contribuyente de emisiones de gases de efecto invernadero. 

Así, elegir un coche eléctrico en vez de uno de gasolina o diesel reduce la huella. Lo mismo ocurre con la elección de transportes más sostenibles, como el tren, en lugar del avión a ser posible. El tráfico aéreo genera una gran cantidad de emisiones.

3. Elegir productos reciclados y respetuosos con el medio ambiente 

Si elegimos productos que han reducido su huella de carbono al fabricarse, contribuimos ser climáticamente neutros, además de mandar un poderoso mensaje a las empresas. Estas se verán incentivadas a fabricar de manera más sostenible para captar esas compras.

4. Elegir alimentación respetuosa y local 

Cuando lo hacemos, elegimos alimentos que han tenido un proceso de cultivo o fabricación más respetuoso y que no han sido transportados desde muy lejos (algo que aumenta la huella de carbono).

5. Consumo responsable en todos los sentidos

Consumimos demasiado y se desperdicia demasiado. Moda de usar y tirar, productos que apenas utilizamos una vez, energía derrochada… En general, consumir menos y de una manera más responsable reduce nuestra huella. 

No es una cuestión de privarnos de nada que queramos de verdad, sino de eliminar todo lo superfluo que, en realidad, tampoco nos satisface.

6. Actividades de reforestación

Que bien planificadas aumentan la capacidad natural del planeta de absorber CO2 presente en la atmósfera.

Con estas 6 grandes acciones estamos contribuyendo al objetivo de tener una huella de carbono 0. De hecho, como curiosidad, puedes calcular tu huella de carbono personal con diversas calculadoras online como esta

Eso siempre nos da una perspectiva que ayuda a concienciarnos. Y es que ser climáticamente neutros es una labor que solo conseguiremos entre todos.

Icono

¿Quieres ser cliente? Rápido y sencillo

Te llamamos sin compromiso