Gas natural renovable: Cómo funciona y cuál es su viabilidad

Generación

El gas natural es conocido habitualmente como una fuente de energía de origen fósil y, por tanto, que se puede agotar. Sin embargo, existe también el gas natural renovable.

Conocido como gas sostenible, biometano o, más comúnmente, biogás, es una alternativa inagotable al gas tradicional. Por este motivo, y por su baja contaminación, ha despertado un interés renovado en la transición actual a un mundo más limpio.

Te contamos todo lo que debes saber sobre el gas natural renovable. Como verás, encierra algunas cosas muy curiosas.

Qué es el gas natural renovable

Se trata de un gas natural que, actualmente, se puede producir con cualidades similares al gas natural fósil. Compuesto por un 90% o más de metano, este gas se obtiene de la biomasa, es decir, de desperdicio de origen biológico. De ahí que también se denomine biogás.

Además, el gas natural renovable, al crearse con características muy similares al que tiene un origen fósil, puede almacenarse de la misma manera y distribuirse directamente a los consumidores a través de las mismas instalaciones de gas que ya existen.

Esto permite que el gas natural renovable sea inagotable y aprovechable directamente, dos grandes ventajas. 

Sin embargo, en Enérgya-VM siempre nos ha preocupado el impacto ambiental.

¿Es el gas natural renovable una fuente de energía limpia?

Recordemos que energía renovable no significa lo mismo que energía limpia. ¿Es el gas natural renovable también limpio? La respuesta es que depende de cómo se haya fabricado y utilizado ese biogás.

Los estudios determinan que la limpieza del biogás ha de ser examinada caso por caso.

El gas natural renovable se fabrica con metano principalmente, pero también lleva diversas proporciones de dióxido de carbono, agua y otras impurezas. El dióxido de carbono es el principal gas de efecto invernadero, y esas impurezas pueden ser también contaminantes o ayudar al calentamiento global.

Si se quema completamente, el metano no sale a la atmósfera, pero una combustión incompleta durante el uso del gas natural renovable puede hacer que la parte que no se incinera sí se filtre al exterior. Si bien el metano no representa un peligro grave para la salud, es un gas de efecto invernadero mucho más poderoso que el dióxido de carbono.

De hecho, en cuanto a contribución global al calentamiento global es el segundo gas. No hay tanto como en el caso del CO2, pero al ser tan potente, influye.

Sin embargo, cuando se fabrica y se usa adecuadamente, el biogás es mucho más limpio que cualquier otra fuente fósil no renovable.

Como mínimo, un gas natural renovable bien fabricado y usado tiene una «neutralidad de carbono». De hecho, el impacto global tiende a ser positivo y, en muchos casos, alcanzar el ser «negativo en carbono». Al usar biomasa para generar gas natural renovable, el metano natural que tiene se extrae y canaliza a través de esa producción. Además, contribuye a reducir los desechos biológicos y que no contaminen.

¿Cómo se fabrica el gas natural renovable?

Dos son los principales orígenes del biogás:

  • Vertederos de residuos biológicos: donde el metano generado por los desechos de este tipo se utiliza para la generación de gas natural renovable.
  • Las granjas e instalaciones ganaderas: donde los excrementos de los animales se utilizan como fuente natural del metano.

Esa extracción en origen se lleva desde granjas y vertederos hasta plantas de limpieza y procesado. Allí, se acondiciona el gas y se quita lo que no sea metano

De esta manera, queda disponible para ser introducido directamente en la red de distribución de gas natural.

¿Es viable el gas natural renovable como fuente de energía?

Menos emisiones, reducción de residuos y desechos que no se iban a aprovechar, siendo una alternativa más limpia al gas natural fósil. Suena bien pero, ¿cómo es de viable esta fuente de energía?

El biogás resulta muy atractivo, por ejemplo, para el sector de la movilidad. Sin embargo, al menos en España, la producción de gas natural renovable no es viable para sustituir a la enorme demanda

Aunque algunos proyectos para generar más biogás, por ejemplo a partir de microalgas, son muy interesantes, el gas natural renovable tiene un par de handicaps importantes:

  • Hay pocos avances tecnológicos: Los sistemas de producción de gas natural renovable no son eficientes. No hay nuevas tecnologías que hagan más sencillo el proceso o lo puedan hacer abundante a bajo coste.
  • Es poco adecuado para grandes áreas de población, como ciudades: que además son las que demandan más gas y tienen un mayor problema de movilidad contaminante. Eso sí, en zonas rurales, con abundante materia prima, adquieren más sentido.

Eso hace que, de momento, no esté muy generalizado. Sin embargo, sí es cierto que Europa es el principal productor y usuario. El gas natural renovable está adquiriendo importancia en nuestro continente vía subsidios, sobre todo. Eso hace que pueda ser un aliado importante en el plan de transición a una Europa negativa en carbono para 2050. 

Veremos cómo evoluciona. 

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