Qué es la gestión ambiental

Compromiso con el planeta

Nos hemos dado cuenta de que las actividades de gobiernos, empresas y organizaciones suelen tener casi siempre un impacto en el medioambiente. Para analizar dicho impacto, que no sea dañino y que, además, cumpla con objetivos de desarrollo sostenible, está la gestión ambiental.

El concepto de gestión ambiental es muy amplio y abarca multitud de aspectos. Desde estudiar preventivamente el impacto medioambiental de las distintas políticas y acciones que se llevan a cabo, hasta las labores de limpieza de la contaminación, en caso de accidentes, vertidos y otros sucesos.

Toda esa gestión ambiental se realiza mediante leyes y disposiciones, además de normativas ISO. Estas certifican que, empresas y organizaciones, realizan sus labores de acuerdo a criterios de sostenibilidad.

Los objetivos de la gestión ambiental

Al ser un campo tan extenso, los objetivos son muy amplios, pero se pueden resumir en un concepto: la sostenibilidad en todo lo que se hace. Es decir, la capacidad de conseguir los objetivos de bienestar y comodidad, sin poner en peligro el hábitat en que vivimos, ni a las generaciones futuras.

De esta manera, la gestión ambiental procura que obtener algo hoy, no implique poner en riesgo que lo puedan tener también nuestros hijos y nietos dentro de unos años.

Esos objetivos de la gestión ambiental abarcan, entre otras muchas cosas:

  • Construir ciudades y entornos menos contaminados, con mayor calidad de vida en todos los sentidos.
  • Proteger y recuperar entornos naturales, así como la biodiversidad de los mismos.
  • Luchar contra el cambio climático (producido por el efecto invernadero) mediante la reducción de emisiones nocivas a la atmósfera.
  • Un consumo más responsable y una menor generación de desechos.
  • Y mucho más…
gestión ambiental
Entre los objetivos de la gestión medioambiental está el de construir ciudades y entornos menos contaminados, entre otros.

Las distintas áreas que abarca la gestión ambiental

La gestión ambiental tiene multitud de ramas para alcanzar los objetivos del punto anterior, como por ejemplo:

  • Evaluación: del impacto ambiental de los distintos proyectos públicos de un gobierno, o privados de una empresa.
  • Legislación: tanto internacional como nacional, que marca el camino a seguir para conseguir los objetivos de un desarrollo sostenible, estableciendo reglas a cumplir y sanciones para quienes no sigan los criterios de gestión ambiental.
  • Formación y concienciación: para educar al público en general sobre los efectos ambientales de sus acciones, y cómo reducir el impacto negativo.
  • Intervenciones en caso de emergencia medioambiental: para paliar los daños en el entorno de sucesos como vertidos, incendios o accidentes que causen un perjuicio a los ecosistemas.
  • Conservación: mediante labores de ordenación del uso de territorios, creación de parques y zonas protegidas…
  • Estudio: tanto de la biodiversidad de las distintas zonas, como de la vida salvaje, para conocerla mejor y saber su estado real.

Como vemos, el campo de la gestión ambiental es muy amplio, y abarca tanto lo público como lo privado. Dentro de este último ámbito, en nuestro país es importante hablar de la normativa ISO.

La ISO 14000, la norma de gestión ambiental para empresas y organizaciones

La ISO 9000 es una conocida normativa que las empresas cumplen para obtener un sello de calidad en lo que hacen. Además de esta, también existe una norma ISO 14000, que garantiza que las organizaciones realizan su actividad cumpliendo criterios de sostenibilidad.

Son normas internacionales entre las que destaca la 14001. Esta determina cómo tener, en una organización, un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) efectivo.

Hay dos aspectos fundamentales de la normativa ISO 14000:

  • Obtener el certificado de Sistema de Gestión Ambiental.
  • Obtener el llamado Sello Ambiental, o «sello verde», para los productos que realiza una organización.

Otras normativas, dentro de la ISO 14000, son las de auditoría ambiental (14010, 14011 y 14012), mediante las cuales se examina la sostenibilidad ambiental de una empresa, o las 14031 y 14032 de evaluación del desempeño ambiental.

Las ventajas de adherirse a las normas ISO 14000 por parte de empresas y organizaciones son claras. Por un lado, está la garantía del cumplimiento de las leyes medioambientales y, por otra y más importante, el compromiso de una gestión optimizada de cara a la conservación del medio ambiente y de nuestro futuro.

Y sí, por supuesto, el compromiso de Enérgya-VM con la energía limpia y renovable también incluye una sostenibilidad ambiental en todo lo que hacemos. Por eso, tenemos implantado un Sistema Integrado de Gestión Ambiental. Está basado en las mejores prácticas posibles y en los requisitos, tanto de las normas UNE-EN-ISO-9001 de calidad, como de las UNE-EN ISO 14001 de gestión ambiental.

La gestión ambiental ha cobrado mucha importancia en los últimos tiempos. Conscientes de las consecuencias de no haber cuidado el medio ambiente en el pasado, las empresas y los gobiernos ya no pueden permitirse no realizar esa gestión.

Además, los consumidores están cada vez más concienciados y tienen en cuenta si se realiza esa labor, a la hora de adquirir productos o elegir políticos. Esa es una manera de cambiar el mundo que tenemos en nuestras manos.

Por eso, desde Enérgya-VM no solo apostamos por energías limpias y renovables, sino por una gestión ambiental comprometida con un desarrollo sostenible.

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