La huella humana y los gases de efecto invernadero

Compromiso con el planeta

La huella ecológica humana es un concepto creado en 1990 por Mathis Wackernagel y William Rees en la Universidad de British Columbia. Hoy día es una medida ampliamente aceptada del impacto humano en la naturaleza en lo que se refiere a emisiones de efecto invernadero, uso de recursos, contaminación directa, etc.

De hecho, dentro de esa huella ambiental general hay otras más concretas, como la huella de carbono, usada ampliamente por científicos, gobiernos y negocios a la hora de calcular su impacto en emisiones. De esta manera, se conoce, por ejemplo, la aportación que hace cada uno al temido efecto invernadero que provoca el cambio climático, y permite calcular un desarrollo sostenible.

Además de para las empresas y los gobiernos, la huella ecológica es una medida útil para las personas. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta huella ecológica y, lo que es más interesante, cómo reducirla.

 ¿Qué es la huella ecológica o ambiental?

La huella ecológica es una medida que calcula cuántos recursos ecológicos emplea un territorio o sociedad para producir lo que necesita, y se compara con la capacidad de ese territorio para proporcionar dichos recursos y absorber sus desechos. Estos últimos van desde basura hasta emisiones que provocan el efecto invernadero.

Si se utiliza menos de lo que el territorio es capaz de producir y absorber, hay un superávit ecológico y la huella es sostenible. Si se usan más recursos y se contamina más de lo que el territorio puede reponer o absorber, hay un déficit ecológico y es insostenible.

Esta huella ecológica se suele calcular teniendo en cuenta 6 características:

  • Tierras de cultivo.
  • Tierras de pasto.
  • Tierra construida.
  • Zonas de pesca usadas.
  • Áreas de bosque.
  • Emisiones y demanda de carbono (gases y emisiones de efecto invernadero).

¿En qué se mide la huella ecológica?

Para hacer cálculos comparativos y estandarizar estos factores, se usan las llamadas hectáreas globales.

Con ellas vemos claramente si estamos emitiendo más gases de invernadero que los que el territorio puede absorber o si extraemos más peces o alimentos del territorio de los que se pueden reponer naturalmente.

¿Cómo puedo saber la huella ecológica de mi país?

La mayoría de países industrializados tienen una huella ecológica deficitaria. Es decir, extraen recursos y contaminan a mayor ritmo de lo que su territorio puede asumir.

España no es una excepción. De hecho, si tienes curiosidad por explorar la huella ecológica de cada país, puedes hacerlo fácilmente con este mapa interactivo.

En él puedes ver la biocapacidad de cada nación por persona, comparada con la huella por persona. Mientras que territorios como Canadá o los países nórdicos tienen superávit, otros como España están en déficit.

Concretamente, nuestra biocapacidad es de 1,4 hectáreas globales y nuestra huella ecológica por persona es de 4,0 hectáreas globales. Eso nos da un déficit actual de 2,6 hectáreas.

Como vemos, es una medida conveniente tanto para países, como para empresas y personas. Porque podemos y debemos reducir nuestra huella ecológica y nuestra emisión de gases de efecto invernadero. De hecho, si miras los datos del enlace anterior, España ha descendido su huella en los últimos años y queremos que siga así.

Para que todos pongamos de nuestra parte en ello, he aquí unos sencillos consejos para reducir tu huella ambiental.

Consejos para reducir nuestra huella ecológica

Como verás, son muy sencillos:

1. Trata de no usar plásticos ni comprar nada de «usar y tirar»

Hemos de elegir lo duradero y lo reparable. También reducir al máximo el plástico y optar por materiales más reciclables, como puede ser el papel. Comprar a granel, reutilizar botellas, bolsas y, en general, cualquier cosa que usemos ayudará en este sentido.

2. Recicla todo lo que puedas

Hemos de separar la basura en casa todo lo que podamos. Para eso, tenemos hacerlo lo más fácil y conveniente posible. Ten siempre un contenedor para cada cosa, que esté bien identificado y, si hay pequeños en casa, inculcar desde muy pronto la necesidad de reciclar.

3. Usa energía renovable

Es una de las mejores maneras de reducir la huella ambiental y las emisiones de efecto invernadero. Para eso, en Enérgya-VM te ofrecemos las mejores tarifas de luz y gas que, a la vez, contribuyen a un mundo mejor.

4. Conduce menos

Sobre todo si vives en una ciudad, apuesta por el transporte público y los nuevos medios limpios, como la bicicleta o el patinete. Y sobre todo, no olvidemos que caminar es una de las mejores actividades que podemos realizar para disminuir nuestra huella ecológica y mejorar nuestra salud.

5. Reduce el consumo de agua y energía

Para eso, no tengas el grifo abierto cuando no lo uses, apaga la luz cuando salgas de una habitación y los aparatos eléctricos cuando caiga la noche. Son pequeños hábitos sencillos que, globalmente, pueden marcar la diferencia.

Como ves, la huella ecológica es un instrumento útil para calcular y reducir el impacto ambiental y el efecto invernadero. No solo la pueden usar países y empresas, también nosotros, siendo conscientes de que, con unos consejos sencillos como los que hemos visto, podemos reducirla y construir un futuro más limpio.

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