La segunda vida del plástico

Compromiso con el planeta

El plástico está omnipresente en nuestras vidas y se ha convertido en un enorme problema ecológico. Llena los basureros y los océanos, en los que se vierten nada menos que 8 millones de toneladas anualmente.

Eso es el equivalente a volcar en el mar un camión de basura lleno de plástico cada minuto.

236.000 de esas toneladas son de microplásticos. Pedazos más pequeños que una uña, que son ingeridos por la fauna marina y acaban en nuestro organismo cuando comemos esos animales.

Ahora más que nunca, nos estamos dando cuenta de la importancia de usar cada vez menos plástico y reciclar el que hay, para darle una segunda vida. Por eso, te enseñamos todo lo que necesitas saber sobre este reciclaje de plástico.

¿Cuánto plástico se recicla?

Al contrario que el papel o el vidrio, cuyo reciclaje es más sencillo, el del plástico es complejo. Por eso, apenas se recicla un 9% del plástico generado.

¿Por qué se recicla tan poco plástico?

Hay una mezcla de factores, empezando porque no todo el plástico es igual, ni está hecho de los mismos materiales. Eso impide un tratamiento general y masivo de los residuos.

Además, dentro de los distintos plásticos, algunos como el PET (el de las botellas de agua, por ejemplo) o el HDPE (el de envases de detergente y similares) se reciclan más fácilmente. Otros, como los de bolsas o pequeños envoltorios, son mucho más difíciles y muchas veces no se reutilizan.

Aunque no dejan de desarrollarse nuevas tecnologías para reaprovechar el plástico, lo cierto es que muchas veces no están disponibles en todos los lugares. Eso hace que una parte del reciclaje del plástico dependa de si se tienen los medios o no.

¿Cómo se recicla el plástico?

Hay diversos métodos, pero se sigue un proceso básico en el que el plástico se identifica y se agrupa por clases.

Después, el más reciclable se suele secar y fundir hasta darle la forma de pellets (un pellet es una pequeña porción de un material aglomerado, como los pellets de desechos de madera para las estufas).

El plástico, reciclado de esta forma, puede servir para fabricar nuevos productos de todo tipo. Así, esa botella de agua que reciclamos puede terminar convertida en tuberías, recubrimiento de suelo, otro envase e incluso obras de arte.

Las limitaciones del reciclaje del plástico

Cada vez que se recicla el plástico se va degradando un poco más. Por eso, el número de veces que puedes reciclar dicho plástico está limitado, porque va volviéndose inservible.

Sin embargo, se están diseñando nuevos métodos para superar esa limitación. Por ejemplo, mezclar plástico «virgen» (que no se ha degradado aún por el reciclaje) con plástico ya reciclado, aumenta el número de veces que puede reutilizarse.

¿Y cuándo ya no se puede reciclar más?

Por desgracia, se suele quedar en los basureros, acabar en el mar o quemarse para producir energía. Aunque este último método aún obtiene algo del plástico inservible, la quema realiza emisiones nocivas a la atmósfera.

Podrá parecer que, entre el poco plástico que se recicla y las limitaciones, no merece la pena reutilizar. Al contrario.

Precisamente por esos motivos, en Enérgya-VM creemos que es más necesario que nunca y eso permite aprovechar las ventajas del reciclaje de plástico.

¿Cuáles son los beneficios de reciclar el plástico?

Darle una nueva vida al plástico tiene efectos muy positivos, tales como:

  • Reducir el desperdicio y la polución. El espacio en los basureros es limitado y el plástico tarda cientos de años en degradarse. Según la popular web Earth911, reciclar una tonelada de plástico ahorra 6,8 metros cúbicos de desperdicio en un vertedero (no parece mucho, pero lo es).
  • Reduce el uso de recursos. Especialmente, de petróleo, que es de donde sale el plástico. La EPA (Environmental Protection Agency) estima que reciclar una tonelada de plástico conserva unos 4 barriles de petróleo crudo.
  • Reduce el gasto energético. Reciclar plástico utiliza hasta 2 tercios menos de energía que la fabricación tradicional.
  • Reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. De nuevo, según datos de la EPA, si una familia media recicla su plástico, puede reducir hasta unos 154 kgs de emisiones de CO2. O como bien especifica Ecoembes, 6 botellas de plástico recicladas son equivalentes a 10 minutos menos de un tubo de escape contaminando.

El plástico es uno de los mayores problemas ecológicos que tenemos y sigue creciendo. Sus efectos sobre el ecosistema y la salud son cada vez mayores. Por eso, es fundamental poner nuestro grano de arena y aumentar la concienciación y la presión para que se utilice menos.

A la vez se están realizando mayores esfuerzos para mejorar el reciclaje del plástico que ya hay. Por eso, hemos de insistir en buscar alternativas ecológicas y reutilizar todo lo posible el que existe a nuestro alrededor.

Desde ponerlo en el contenedor adecuado, hasta darle nuevos usos (hay quien construye su jardín con viejos envases), siempre hay posibilidades para dar esa segunda vida al plástico.

El plástico está omnipresente en nuestras vidas y se ha convertido en un enorme problema ecológico. Llena los basureros y los océanos, en los que se vierten nada menos que 8 millones de toneladas anualmente.

Eso es el equivalente a volcar en el mar un camión de basura lleno de plástico cada minuto.

236.000 de esas toneladas son de microplásticos. Pedazos más pequeños que una uña, que son ingeridos por la fauna marina y acaban en nuestro organismo cuando comemos esos animales.

Ahora más que nunca, nos estamos dando cuenta de la importancia de usar cada vez menos plástico y reciclar el que hay, para darle una segunda vida. Por eso, te enseñamos todo lo que necesitas saber sobre este reciclaje de plástico.

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