La transformación energética en Europa

Generación

La transformación energética en Europa, con una transición hacia energías limpias, es imparable. Las cosas han cambiado mucho desde la Revolución Industrial del siglo XVIII, que comenzó en Gran Bretaña y marcó el inicio del consumo energético masivo.

Te contamos cómo hemos cambiado en todo este tiempo y qué perspectivas de futuro hay dentro de esta transformación energética en Europa.

La evolución del consumo de energía en Europa

El consumo de energía masivo alimentó primero la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX, y después la enorme revolución tecnológica de las últimas décadas. En 1903 aprendíamos a volar con el avión de los hermanos Wright y, recientemente, celebramos que ya hace medio siglo que pisamos la Luna.

Sin embargo, todo ese enorme progreso ha sido alimentado por combustibles fósiles, contaminantes y no renovables, que han provocado graves problemas. En Enérgya-VM los hemos visto en detalle: contaminación, cambio climático, consumo masivo, desechos que no se reciclan…

En ese entorno, Europa siempre ha sido la punta de lanza en la transformación energética. Por eso, ha liderado la transición moderna a unas energías limpias y renovables, con objetivos ambiciosos en cuanto a la reducción de emisiones. 

¿Cuál ha sido esa tendencia y cuáles son esos objetivos?

La reducción de emisiones en Europa desde la década de los 90

Ya hace casi 30 años, Europa, y especialmente la Unión Europea, ha descendido sus emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. Esa reducción es doble e implica:

  • Reducir los gases contaminantes que crean problemas de salud.
  • Reducir los gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.

De esta manera, Europa presenta una tendencia descendente en cuanto a emisiones desde la década de los 90, que se está pronunciando cada vez más.

Desde las 5.720 millones de toneladas equivalentes de CO2 de 1990, hasta las 4.441 de 2016 (según datos de la EEA – European Environtment Agency) esa tendencia descendente se está acelerando cada vez más, gracias a la inversión y la tecnología.

El presente de la transformación energética en Europa y sus estrategias

La realidad es que Europa está a la cabeza de la transición hacia energías limpias, según los últimos datos del Eurostat.

Estos muestran que la Unión Europea (que representa a la gran mayoría de Europa), está en el buen camino hacia su objetivo, para 2020, de obtener el 20% de su energía a partir de fuentes renovables. 

En 2017, ese porcentaje estaba ya en el 17,5%. 

Ese 20 es un número clave dentro de la estrategia que Europa ha adoptado en la actualidad y que se denomina Europa 2020. Los objetivos de esa iniciativa de transición energética y cambio climático para 2020 son:

  • El ya nombrado 20% de contribución de energías renovables respecto al total.
  • Una reducción del 20% de emisiones respecto a las de 1990.
  • Un incremento del 20% de la eficiencia energética.

El cumplimiento de los objetivos de esa estrategia se vigila a través de los informes de progreso. Según sus datos, desde 2007 a 2017, la producción de energía renovable en Europa se ha incrementado un 64%

Sin embargo, Europa es consciente de que hace falta más esfuerzo si queremos revertir los efectos dañinos del cambio climático. Por eso, a principios de 2019 se completaron las negociaciones del llamado paquete de «Energía limpia para todos los europeos».

Los objetivos futuros de la transformación energética en Europa

Ese paquete de «Energía limpia para todos los europeos» marca los nuevos objetivos para los próximos 30 años. Y son mucho más ambiciosos que los actuales. 

Así, para 2050, la Unión Europea se ha planteado:

  • Ser la primera fuerza económica que sea climáticamente neutral.
  • La descarbonización completa.
  • Obtener el 80% de su energía de fuentes renovables.

Las diferencias entre países de Europa en cuanto a transición energética

Aunque la transformación energética de Europa sea líder en el camino hacia las energías limpias, hay que decir que existen grandes diferencias entre países. Por ejemplo, para los actuales objetivos de 2020, 11 naciones de la Unión ya han superado sus objetivos nacionales.

Sin embargo, eso significa que el resto, 17 países, aún no los han logrado. Y es probable que unos cuantos no los consigan a tiempo. Mientras que Suecia, Finlandia, Croacia, Bulgaria, o incluso Italia, ya han logrado esos objetivos, otros grandes países, como Gran Bretaña, Alemania o Francia todavía no. 

De hecho, mientras que Alemania se acerca, Francia está más lejos de su objetivo nacional.

¿Y España? Pues estamos entre esos países que todavía no han logrado el objetivo de transición energética de Europa para 2020. Concretamente, estábamos en el 17,51% en 2017, lo que nos coloca justo en la media.

Esperemos que esa cifra aumente con el incentivo actual a las renovables, y que en España podamos contribuir a ese liderazgo en transformación energética de Europa. Al menos, ese es el objetivo que nos planteamos en Enérgya-VM desde el día 1.

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