Las energías renovables en la economía circular

Compromiso con el planeta

La Economía Circular es, actualmente, una tendencia clave dentro de la lucha contra el cambio climático y la transición a un mundo de energías limpias y menos contaminación.

De hecho, es tan importante que el plan de sostenibilidad ambiental español actual se denomina Estrategia Española de Economía Circular. También, en el caso de la Unión Europea, este concepto se sitúa en el centro de sus iniciativas.

Como ya te explicamos en Enérgya-VM, la Economía Circular representa un nuevo modelo de producir y consumir. En él, se abandona una economía lineal de «usar y tirar», en favor de una circular que reutilice recursos, minimice desechos y reaproveche todo lo posible. De esa manera, se genera menor desperdicio y contaminación.

Los tres principios básicos de la Economía Circular son:

  1. El uso de fuentes renovables para la generación de energía.
  2. La reutilización de las materias primas y los productos.
  3. El reaprovechamiento de los desechos, a través de su reciclaje, para la generación de nuevas materias primas y productos.

Como se puede ver, para que pueda funcionar, hace falta que en el centro de esa Economía Circular estén las energías renovables. Sin eso, todo lo demás tendrá un impacto muy limitado.

Las energías renovables como motor de la Economía Circular

Para que podamos hacer la transición a una verdadera Economía Circular, es necesario que esta esté movida por energías limpias y renovables. En Enérgya-VM siempre hemos tenido un compromiso firme y hemos apostado por ellas, antes incluso de que el concepto de Economía Circular empezara a sonar por todas partes.

Somos conscientes de que los principios de la Economía Circular deben aplicarse a la producción y al consumo de energía, desde el minuto uno. Esa producción de energía es la que más emisiones de CO2 genera en el mundo y, por tanto, es lo que más influye en el cambio climático, e incluso en la nociva contaminación directa del aire y el agua.

Si conseguimos que en el corazón de la producción de energía estén las fuentes renovables, habremos aplicado el principio fundamental de la Economía Circular y habremos levantado la columna más importante sobre la que debe sostenerse.

Para que podamos hacer la transición a una verdadera Economía Circular, es necesario que esta esté movida por energías limpias y renovables.

 

La Economía Circular aplicada a las energía renovables

Cuando generamos energía de fuentes renovables, podremos reponer dicha fuente o, por ejemplo, en el caso del sol o el viento, esta no se agota nunca. Eso es Economía Circular en acción.

Cuando generamos energía de fuentes no renovables, como el petróleo y el carbón, eso es Economía Lineal, porque tarde o temprano esa línea por la que caminamos se termina. Pero, peor que llegar al final de la línea y no poder avanzar más es que, mientras la recorremos, contaminamos el aire, el agua e incluso el suelo.

Cuando estamos utilizando energía limpia (por ejemplo conduciendo nuestro coche eléctrico repostado con fuentes renovables) no contaminaremos nada, o lo haremos mucho menos, reduciendo las emisiones de CO2 y otros gases. Eso es Economía Circular en acción.

Si aplicamos el concepto Circular a los modos de producción y al reciclaje, pero lo que mueve ambas cosas no es energía renovable, solo estaremos pintando la superficie.

Por qué las energías renovables van a adquirir mucha más importancia en los próximos años

Conscientes de que, sin energías renovables, la Economía Circular es solo un concepto vacío, dentro de los planes de la Unión Europea y otros países está el incentivar el uso de energías limpias.

Esto se quiere hacer mediante políticas de incentivo a la inversión en esas renovables y otras que restrinjan el uso de fuentes contaminantes que se agotan.

Ya estamos oyendo rumores de que el diesel tiene los días contados. Países como China están realizando una inversión millonaria en paneles solares, y se ha puesto a la cabeza en apenas unos años. La propia Unión Europea está fijando cuotas de emisiones de CO2 más restrictivas.

El cambio hacia una Economía Circular es imparable. El momento tecnológico es más propicio que nunca, haciendo que la generación a partir de fuentes renovables sea más barata ya que el carbón y petróleo.

Además, ya no nos queda apenas tiempo si queremos revertir las terribles consecuencias del calentamiento global.

En definitiva, vamos a seguir oyendo mucho más el concepto de Economía Circular: renovar, reutilizar y reciclar, disminuyendo desperdicio y contaminación. Y esa rueda que se está construyendo debe estar movida por energías renovables, o no servirá.

Las empresas y gobiernos están invirtiendo más que nunca y todos tenemos que hacer nuestra parte. Como consumidores y empresas, también podemos empujar la rueda de la Economía Circular eligiendo energías renovables en nuestro consumo.

Por supuesto, queremos que lo hagas con Energya-VM, pues creemos sinceramente que somos tu mejor opción. Pero eso no es lo más importante, en serio. Lo más importante es que todos formemos parte de esta transición a lo Circular, para hacerla una realidad cuanto antes.

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