Passive House: ¿Qué es y en qué consiste?

Eficiencia energética

El concepto de Passive House, o casa pasiva, hace referencia a un estándar de construcción de una vivienda que sea:

  1. Verdaderamente eficiente en su consumo energético. Empleando los principios de la arquitectura bioclimática, para aprovechar las condiciones energéticas del entorno y reducir ese consumo.
  2. Cómoda y confortable. Sin que esa eficiencia suponga ninguna disminución de la calidad de vida.
  3. Asequible. De manera que obtener estas ventajas en nuestro hogar no sea algo solo al alcance de unos pocos.
  4. Ecológica. Es decir, que además de la eficiencia energética, una Passive House está construida respetando el medio ambiente y perfectamente integrada con su entorno.

De esta manera, una casa pasiva es un hogar que realiza un consumo energético mínimo a la vez que mantiene unas condiciones de climatización adecuadas todo el año. Además, su construcción, diseño y disposición son ecológicos, tratando de minimizar su huella de carbono y su impacto en el medio ambiente.

Cuál es el origen de la Passive House

Es importante entender que Passive House no es una marca, sino un concepto de construcción eficiente. Dicho concepto aparece por primera vez a inicios de la década de los 80.

Es entonces cuando se empieza a hablar del aprovechamiento de la arquitectura bioclimática para la construcción de casa. Es decir, del estudio del clima de la zona donde se va a construir la vivienda (teniendo en cuenta días de sol, de lluvia, el medio ambiente que la rodea, etc) para aprovecharlos al máximo con su orientación y diseño.

Eso, junto a la utilización de materiales y procedimientos de construcción lo más ecológicos y eficientes posibles para ese entorno, da como resultado una casa con un consumo ultra-mínimo de energía.


El concepto de casa pasiva va mucho más allá de lo que solemos considerar cuando hablamos, por ejemplo, de etiquetas de calificación energética en edificios.

Cuánto se ahorra en consumo energético con una Passive House

El concepto de casa pasiva va mucho más allá de lo que solemos considerar cuando hablamos, por ejemplo, de etiquetas de calificación energética en edificios.

Para hacernos una idea estamos hablando de que, cuando se construye siguiendo los estándares de Passive House , se comprueban ahorros de:

  • Hasta un 90% menos de consumo en calefacción comparados con un edificio que ha seguido los patrones de construcción tradicionales.
  • Hasta un 75% o más de ahorro en calefacción comparando la Passive House con edificios de nueva construcción, que tienen estándares de eficiencia más elevados.
  • En el caso de climas templados, donde el mayor gasto energético es en refrigeración y no calefacción, también se han comprobado datos similares de ahorro en el consumo.

Ventajas de una Passive House

Teniendo en cuenta lo que hemos visto, las ventajas de una casa pasiva son claras:

  • Una reducción radical de la factura energética, lo que implica un ahorro a medio plazo.
  • Un consumo de energía responsable.
  • Un menor impacto ambiental en todos los estadios de vida de la casa pasiva, desde su construcción hasta sus años de uso útil.
  • Una mayor comodidad, ya que no es necesario estar controlando constantemente la climatización. La casa pasiva es un entorno con unas condiciones básicas y constantes mucho más confortables que cualquier otro tipo de casa.
  • Una mayor vida útil y un menor gasto en reparaciones y reformas. Dado que la casa pasiva emplea materiales de alto nivel, y respetuosos con el medio ambiente, esta dura más, no precisa reparaciones a menudo y no se presentan otros problemas derivados del uso de bajas calidades en la construcción.

Los estándares internacionales del Passive House, su historia y su expansión

Para que una casa sea considerada pasiva, debe cumplir los estándares surgidos a raíz de una colaboración entre Wolfgang Feist, del Instituto de Edificación y Medio Ambiente Alemán y Bo Adamson, de la Universidad de Lund en Suecia.

A partir de diversas investigaciones en los años 80, se establecieron criterios a la hora del uso de materiales, la orientación de la casa, el análisis del entorno…

La primera vivienda que cumplió ese estándar se construyó en Darcmstadt, Alemania, en 1990. Allí nacería, seis años después, el Passivhaus-Institut, que controla dicho estándar para conseguir casas con esa reducción del 90% del consumo energético. Alemania, Austria y los países nórdicos son los pioneros en Europa en cuanto a casas pasivas.

A principios de la década de los 2000 el concepto de Passive House cruza el océano y la primera casa pasiva en Estados Unidos se construye en Urbana, Illinois, en 2003.

Materiales con certificación «Passivhaus» son comercializados y, actualmente, debido a la mayor conciencia ecológica, la lucha contra el cambio climático y el precio de la energía, el concepto de casa pasiva está más en boga que nunca.

Como vemos, un buen estándar de construcción permite ahorros de hasta el 90% y un respeto total al medio ambiente que rodea la casa. Por eso, el concepto de Passive House tomará cada vez más importancia en un mundo de energías limpias y consumo responsable.

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