Productos ecológicos, bio u orgánicos

Compromiso con el planeta

Productos ecológicos, bio, orgánicos… Hoy día vemos muchas etiquetas así en tiendas y supermercados.

 

Teniendo en cuenta que la agricultura intensiva es una de las principales razones de la desertización, es importante apoyar un modo de producción sostenible de alimentos.

 

Por eso, es igual de importante conocer a qué se refiere exactamente cada concepto. Así sabremos si merece la pena comprarlo, si hay diferencias respecto a los productos habituales y si estamos contribuyendo realmente a un producto sostenible.

 

En Enérgya – VM te explicamos exactamente en qué consiste cada término.

La denominación de productos ecológicos

Los productos ecológicos son aquellos que se distinguen con el logotipo ecológico de la Unión Europea. Se trata de la silueta de una hoja, formada por estrellas blancas sobre fondo verde.

 

Debajo de él se encuentra el código del organismo de control y el origen del producto. En España, además, va acompañado de un sello adicional que indica en qué comunidad se ha producido. Observa la imagen.

 

producto bio
Los productos ecológicos son aquellos que se distinguen con el logotipo ecológico de la Unión Europea

 

Esto no solo se aplica a productos de cultivo, como frutas y verduras, sino también a carne, leche, huevos, pescado, marisco, etc.

 

La presencia de la etiqueta europea de producto ecológico significa que se han cumplido las normativas de la Unión en cuanto a producción sostenible. Eso implica todas las etapas de dicha producción. Así, si estamos hablando de verduras o cereales, por ejemplo, se aplica a las semillas, el terreno en el que se ha cultivado, el uso del agua…

 

Si todo eso se ha realizado de manera sostenible, es decir, sin sobreexplotar poniendo en riesgo la capacidad futura de seguir haciéndolo, obtendrá está certificación.

 

Por supuesto, esta etiqueta no se concede automáticamente, ni significa que en caso de que un producto no la lleve, no sea ecológico.

 

Uno puede tener su pequeño huerto, por ejemplo, y cultivar siguiendo todos los procesos sostenibles. Eso sería ecológico por definición. Sin embargo, para conseguir la etiqueta de producto ecológico, tiene que pedirla y pasar los requisitos de la certificación.

Qué requisitos cumplen los productos ecológicos

Cuando un producto ecológico recibe esta etiqueta, tenemos la garantía de que ha cumplido las exigencias de la Unión Europea en cuanto a:

  • Producción de manera sostenible.
  • Protección del medio ambiente durante esa producción.
  • Condiciones de bienestar animal: tanto en el caso de carne, como de producción de leche, huevos o pescado y marisco.
  • Calidad del producto.

Cuando compramos esta clase de productos ecológicos estamos apoyando un modo de producir alimentos que no pone en riesgo el ecosistema o el futuro.

 

Las normas de la Unión Europea respecto a los productos ecológicos son bastante estrictas. Además, los productores pasan una inspección habitual, como mínimo una vez al año, para garantizar que se mantiene el cumplimiento.

 

La confusión viene cuando se juntan el resto de términos y, además de productos ecológicos, vemos productos «Bio» o productos «orgánicos» en las estanterías del supermercado.

 

Veamos con más detalle qué significan estos otros términos.

Qué son los productos «Bio»

La denominación de producto «bio» suele hacer referencia a aquellos productos que no han sido manipulados genéticamente. Estas manipulaciones se realizan para conseguir mejoras en la conservación, el sabor u otras características.

 

Hay otras denominaciones del mismo concepto, como libre de transgénicos, o «non GMO». Las etiquetas «Bio» como tal suelen aparecer sobre todo en productos alemanes. La denominación «non GMO» puede aparecer en productos de procedencia anglosajona y la conceden entidades privadas que aseguran que no hay presencia de transgénicos.

 

Ahora bien: ¿Es lo mismo un producto «Bio» que un producto ecológico? No, ni mucho menos.

 

¿Cuál es la diferencia? Un producto puede ser «Bio», pero no ser un producto ecológico. Es decir, puede estar libre de transgénicos y modificaciones genéticas, pero no haber seguido, necesariamente, criterios de cultivo sostenible.

 

¿Y al revés? ¿Un producto ecológico es siempre un producto «Bio»? Sí.

 

Al menos sí de momento, pues hasta ahora, la normativa europea de producto ecológico no permite los transgénicos en cultivos ecológicos.

 

¿Puede cambiar eso en el futuro? Es posible.

 

El uso de modificaciones genéticas no implica alteraciones negativas y algunos cultivos se modifican para que, por ejemplo, necesiten menos agua o sean más resistentes a plagas.

 

De esa manera, modificaciones en los cultivos, que la ciencia ha demostrado que no son perjudiciales, permitirían una agricultura más sostenible, con menos uso de agua y de pesticidas.

 

Eso sí, de momento es solo algo que se está debatiendo. Por eso, un producto ecológico, hoy por hoy, tiene la garantía de ser también «Bio».

Qué son los productos «orgánicos»

La tercera denominación más común que nos encontramos en la de «producto orgánico». Este concepto engloba una producción de alimentos en la que no se usan pesticidas o químicos.

 

Es importante tener en cuenta de nuevo que un producto orgánico no significa que sea un producto ecológico. Por ejemplo, podrían no haberse usado pesticidas, pero no haber cumplido los criterios de sostenibilidad.

 

O también podrían no haberse usado pesticidas, pero porque las semillas se han modificado genéticamente para resistir mejor a las plagas, de modo que no harían falta. En este último caso el producto sería «orgánico» y libre de pesticidas, pero no estar dentro de los productos ecológicos al ser modificados genéticamente.

 

Como vemos, a veces estos conceptos se usan como sinónimos, pero no significan lo mismo.

 

De todos ellos, apostar por los productos ecológicos, con su etiqueta, es la mejor garantía de que contribuimos a un consumo y producción sostenible de alimentos.

 

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