¿Qué consecuencias tiene el derretimiento de los polos?

Compromiso con el planeta

Uno de los efectos del calentamiento global es el derretimiento de los polos. Las imágenes del deshielo del Polo Norte, o que el ritmo de descongelación de la Antártida se haya multiplicado por cuatro en los últimos 25 años, está provocando consecuencias muy negativas.

Y lo peor es que, si no detenemos ese derretimiento de los polos, se va a agravar rápidamente.

¿Cuáles son esas consecuencias del deshielo de los casquetes polares? Te las contamos de manera sencilla.

1. La subida del nivel del mar

La primera consecuencia directa es que la pérdida de hielo produce un aumento del nivel de mar. Concretamente, el deshielo acelerado de la Antártida, que ha perdido ya casi 3 billones de toneladas en el último cuarto de siglo, ha contribuido en unos 7,6 milímetros.

No parece mucho, pero lo es y, además, se está acelerando a un ritmo muy grande.

Según algunas previsiones, el ascenso del nivel del mar puede estar entre los 42 y los 85 centímetros para 2100 y más de metro y medio para 2150.

¿Cuál es el problema directo de la subida del nivel de mar?


La primera consecuencia directa es que la pérdida de hielo produce un aumento del nivel de mar.

2. La desaparición de ciudades y costas

La consecuencia más rápida de ese aumento del nivel del mar es la desaparición de algunas ciudades. Venecia o Amsterdam, por ejemplo, son dos urbes que, históricamente, luchan contra el mar para que no las engulla.

Con el cambio climático y el derretimiento de los polos, al final se hará insostenible. Como esas ciudades hay más, pero no son las únicas.

11 de las 15 ciudades más importantes del mundo son costeras. Por eso, el impacto de este aumento del nivel del mar puede tener consecuencias devastadoras en gran parte de la población.

Si se sigue el ritmo, penínsulas como Florida desaparecerán y las colinas de San Francisco se convertirán en islas. Grandes ciudades como Sanghai, Hong Kong, La Haya u Osaka se pueden llevar también la peor parte.

Solo en ellas, viven más de 30 millones de personas.

3. Flujos migratorios y desestabilización económica

No solo el paisaje de las ciudades costeras va a cambiar radicalmente. Aproximadamente el 11% de los habitantes del planeta vive a menos de 11 metros sobre el nivel del mar.

Eso son más de 800 millones de personas que serán afectadas directamente por el derretimiento de los polos. Se verán obligados a desplazarse o cambiar radicalmente de vida, pero eso no es todo. La cifra de personas perjudicadas de alguna manera indirecta es imposible de calcular.

Además, hemos de tener en cuenta que no vivimos solos en el planeta.

4. Alteración grave del equilibrio de los ecosistemas

Igual que nosotros nos vamos a tener que desplazar y adaptar, también lo hacen la flora y fauna de los mares y las tierras afectadas. Eso pone en peligro ecosistemas enteros y el equilibrio ecológico del planeta.

Nuevas especies invaden costas y eliminan la fauna autóctona, otras se van a ver desplazadas por el cambio de su entorno y la inundación…

Además, no solo estamos hablando del derretimiento de los polos. Aparte del Ártico y la Antártida, hay que tener en cuenta otras extensiones, como Groenlandia o Alaska. Solo la primera perdió más de 300 gigatoneladas de hielo en 2014 según la NASA. Eso son más de 300 millones de toneladas y tres veces más que el derretimiento del Polo Sur ese año.

Fenómenos como estos cambian por completo el paisaje del lugar y su ecosistema, además de afectar al resto, porque todo depende de un equilibrio.

5. Afloramiento de enfermedades

Una de las consecuencias más desconocidas del derretimiento de los polos y otras superficies heladas es la reaparición de enfermedades. Por ejemplo, el deshielo del permafrost (la capa de hielo que recubre superficies polares o de otras tierras) en Siberia produjo en 2016 la aparición de ántrax.

Al parecer, el cadáver de un reno congelado, que afloró por el deshielo, resultó portador de la enfermedad. Libre de la protección que suponía que estuviera bajo el hielo desde la aparición de esa epidemia a principios del siglo XX en la zona, volvió a afectar a la población animal local y hubo que sacrificar miles de animales para atajar la crisis.

6. Cambios en las corrientes marinas y el clima

Otra consecuencia del derretimiento de los polos es el cambio en la salinidad del agua. El hielo polar no la contiene y, al deshacerse en el mar, el agua dulce se queda más en la superficie.

Eso provoca que las corrientes marinas se vean afectadas, cambiando. Esto no solo genera un efecto grave en los ecosistemas marinos, sino también en el clima. La corriente del Golfo y su temperatura, por ejemplo, afectan al clima de Norte América y Europa, eso hace que el derretimiento de los polos vaya mucho más allá de la subida del nivel del mar.

Como vemos, el planeta vive en un equilibrio cuya alteración provoca consecuencias muy graves. El derretimiento de los polos es uno de los factores principales que lo desestabiliza, y, si no actuamos contra el calentamiento global, nos cambiará el planeta y la vida.

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