Qué es la adaptación al cambio climático

Sin categorizar

La adaptación al cambio climático forma parte de la respuesta actual que se está dando al calentamiento global.

Esta adaptación busca minimizar las consecuencias negativas del cambio climático y ha de ser tanto a nivel global (funcionamiento de la sociedad) como individual (dentro de nuestra vida cotidiana).

En qué consiste la adaptación al cambio climático

Dentro del contexto de la Unión Europea, que es lo que más nos afecta en temas de cambio climático, la adaptación se entiende como la anticipación para:

  • Minimizar el daño del cambio climático. Adelantándonos a muchas de sus consecuencias negativas.
  • Aprovechar las posibles oportunidades. Como las de un crecimiento económico basado en industrias de energías limpias, agricultura respetuosa, empleo verde, etc.

La doctrina actual de la Unión Europea es que se ha demostrado que una adaptación temprana y bien planeada salva vidas y ahorra dinero en el futuro.

Por qué es necesaria esta adaptación al cambio climático

Las acciones en la lucha contra el cambio climático se pueden englobar en dos grandes grupos:

  • Las acciones de mitigación. Es decir, las que buscan reducir directamente el calentamiento global, por ejemplo, mediante la prohibición de emisiones de gases de efecto invernadero o de sustancias y actividades que las produzcan.
  • Las acciones de adaptación. Que buscan reducir los riesgos producidos por las consecuencias del calentamiento global.

La adaptación al cambio climático es tan necesaria como la mitigación por una sencilla razón:  incluso en el caso de que las emisiones desciendan mucho en los próximos años, la adaptación será necesaria para lidiar con los cambios globales que ya se han puesto en marcha.

Los efectos del cambio climático ya se notan y no funcionan como un interruptor que enciendes o apagas instantáneamente.

Perdurarán un tiempo incluso si eliminamos la causa. Por eso, es necesaria la adaptación, a fin de ser menos vulnerables a sus efectos.

¿Qué tipo de cambios implican la adaptación al calentamiento global?

Son muchos y vamos a mostrar en detalle los principales que nos afectarán, pero los podríamos clasificar en dos grandes grupos:

  • Los cambios transformadores. Que implican alterar completamente la manera en la que hacíamos las cosas. Por ejemplo, dejar de usar una fuente de energía contaminante y utilizar una renovable y limpia.
  • Los cambios modificadores de lo que hacemos actualmente. En este caso, seguimos haciendo lo mismo, pero cambiamos la manera de hacerlo. El consumo responsable, por ejemplo conservando el agua, implica que seguimos usando agua para lo mismo de siempre, pero lo hacemos de manera más consciente y respetuosa, o modificando formas de uso (como reciclaje de aguas grises que antes no era habitual).

Ejemplos de acciones de adaptación al cambio climático

Pueden ser muchos y de muchos tipos, así que he aquí algunos:

  • Adaptar la manera de construir, para tener en cuenta fenómenos climáticos extremos.
  • Levantamiento de diques en zonas donde el aumento del nivel del mar pueda poner en peligro la habitabilidad.
  • Adaptación de carreteras para soportar mayores temperaturas.
  • Desarrollar cosechas que toleran mejor las nuevas condiciones climáticas.
  • Diversificar dichas cosechas y aumentar la biodiversidad.
  • Educar y concienciar al público sobre prácticas o medidas de adaptación, etc, etc.

Como vemos, pueden ser acciones globales, emprendidas por administraciones o empresas, pero también individuales, como el hecho de contratar seguros contra inundaciones o adaptar nuestros hogares, impermeabilizando mejor ante la amenaza de lluvias torrenciales, por ejemplo.

En definitiva, muchos aspectos de nuestra vida deben realizar esa adaptación al cambio climático, para tratar de anticipar posibles consecuencias negativas.

¿Estamos realizando esta adaptación al cambio climático?

De acuerdo al informe Climate Change Impacts, Adaptation and Vulnerability, del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de Naciones Unidas, los gobiernos son conscientes de la necesidad de adaptación y están actuando.

Desde protección de costas hasta planes de desarrollo y mejor gestión de recursos naturales (como bosques) estamos siendo cada vez mejores en la adaptación.

Sin embargo, hay un reto: la enorme diferencia entre países ricos y países en desarrollo.

La vulnerabilidad ante el cambio climático de estos últimos es mucho mayor y sus posibilidades de adaptación mucho menores.

La estrategia de la Unión Europea para la adaptación al cambio climático

La Unión Europea tiene una estrategia propia de adaptación al cambio climático basada en 3 objetivos:

  1. Promover la acción por parte de los estados miembros. Incluyendo financiación, ayuda y adaptación de las ciudades a través del Pacto de Alcaldes por el Clima y la Iniciativa Energética.
  2. Acción de «blindado del clima» a nivel europeo. Promocionando la adaptación de sectores vulnerables, como puedan ser la agricultura y la pesca.
  3. Fomentar la toma de decisiones informada. Solventando los déficits de conocimiento sobre el tema y desarrollando la Plataforma Europea de Adaptación Climática (Climate-ADAPT).

Como vemos, junto con las acciones para mitigar el impacto climático y evitar lo que lo produce, la adaptación es fundamental.

Los efectos del calentamiento global ya están aquí y van a perdurar durante años. Anticiparnos y evitar las peores consecuencias es necesario hasta que volvamos a alcanzar un equilibrio.

Icono

¿Tienes dudas? ¿Necesitas asesoramiento?

Te llamamos sin compromiso