¿Qué es un bosque sostenible?

Compromiso con el planeta

En la lucha contra el cambio climático, uno de los mejores aliados no es una asombrosa tecnología punta, ni ningún invento innovador que se esté probando en algún laboratorio. Son los bosques y, concretamente, los bosques sostenibles.

El auge de este tipo de entornos está siendo clave, tanto desde la perspectiva económica, como en la ambiental.

Por eso, para que conozcas cómo la naturaleza puede ayudarnos a conservar el planeta y revertir el efecto invernadero, te contamos todo sobre los bosques sostenibles. 

¿Qué son los bosques sostenibles exactamente?

Un bosque sostenible es un entorno natural que se gestiona cuidadosamente para que, a medida que se talan los árboles para diferentes usos, estos se sustituyen por otros que todavía son plántulas y que, con el tiempo, acaban convirtiéndose en árboles maduros.

Pero no solo eso, en los bosques sostenibles también se tiene mucho cuidado de garantizar la seguridad de toda la fauna y la flora, para preservar el enclave natural.

De esta manera, un bosque sostenible nos suministra materia prima que se va renovando, sin poner en peligro al propio bosque o lo que le rodea.

Este tipo de bosques son la respuesta a la tala indiscriminada y la deforestación, que causa enormes daños ambientales y altera la flora, la fauna e incluso el clima de las zonas en las que se realiza una explotación no renovable.

¿Para qué se usan los bosques sostenibles?

En general, para lo mismo que cualquier tipo de bosque. Gracias a ellos, podemos obtener:

  • Productos como la pasta de celulosa para la industria del papel y los cartones. 
  • Madera para la fabricación de muebles y la industria de la construcción o la calefacción. 
  • Sustancias medicinales y químicas de diversa índole.

Y además:

  • Contribuyen a revertir el cambio climático, lo que nos lleva a uno de sus principales beneficios.

¿Cuáles son los beneficios de los bosques sostenibles?

El primero es claro, nos proporcionan madera renovable, de modo que el uso de esta no la agota, pero no se trata solo eso.

Otra de las principales ventajas de los bosques sostenibles es que, como no se produce una deforestación, contribuyen a la lucha contra el cambio climático.

Los árboles son fundamentales en este aspecto. Según datos de las Naciones Unidas, los bosques absorben alrededor del 38% de los gases de efecto invernadero que provocan la subida de las temperaturas. Son máquinas naturales de compensación de esos gases, de modo que algunos países los están usando para conseguir sus objetivos climáticos, en lugar de tecnologías más complejas y menos efectivas de absorción.

Por ejemplo, China, dentro de sus planes para lograr las metas de los Acuerdos de París, está acelerando la generación de bosques. Desde 2021 y hasta 2025, se ha propuesto plantar 36.000 kilómetros cuadrados de nuevos árboles cada año.

Esa superficie es mayor que la de toda Holanda.

Además de eso, los bosques sostenibles permiten: 

  • Conservar el legado natural e incluso cultural y turístico de la zona. 
  • Proporcionar el clima adecuado, e incluso agua.

Recordemos que los bosques tienen una labor fundamental en la regulación ambiental. Sin ellos, las sequías, los fenómenos extremos o el aumento de temperatura es mayor.

¿Cómo se gestionan los bosques sostenibles?

Las prácticas de gestión de recursos de los bosques sostenibles son variadas. La actividad fundamental se basa en esa tala acompañada de regeneración o midiendo bien su impacto, para no alterar el equilibrio natural. 

Eso no significa, necesariamente, que se plante un árbol nuevo por cada uno que se corta, aunque en muchas ocasiones sea así. El bosque hace un excelente trabajo de regeneración mediante la expansión natural de semillas, siempre que se dejen suficientes «árboles padre» para ello.

Otras prácticas habituales dentro de la gestión sostenible de los bosques son:

  • La quema controlada para fomentar la regeneración del ecosistema. 
  • El seguimiento continuo de la salud del bosque, así como de los indicadores de biodiversidad. De esta manera, se controla si el enclave va teniendo el número de semillas y plántulas adecuadas, interviniendo en caso de que no sea así.
  • La colaboración con las comunidades locales, con el fin de garantizar la conservación del patrimonio cultural e histórico relacionado con el entorno.

Los bosques sostenibles tienen muy en cuenta a la gente que vive cerca de ellos, al hecho de que son lugares que disfrutar y a partir de los que muchos se ganan la vida. Eso incluye diversas actividades en la naturaleza, como puede ser senderismo, aventura o pesca en ríos.

En definitiva, los bosques sostenibles son una herramienta fundamental que nos permite obtener recursos imprescindibles, como madera y medicinas, sin alterar el equilibrio natural, ni provocar desertización. 

Además de eso, fomentamos uno de los mecanismos naturales más efectivos contra el cambio climático, como es la absorción de los gases de efecto invernadero por parte de los árboles.

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