¿Qué es un sistema antivertido fotovoltaico?

Generación

Un sistema de antivertido fotovoltaico es la parte, dentro de una instalación de autoconsumo solar, que se encarga de controlar el excedente de energía para que este sea cero y no se vuelque de ninguna manera a la red eléctrica.

Estos sistemas de antivertido fotovoltaico se encuentran dentro de las llamadas instalaciones de «inyección cero».

Te enseñamos cómo funcionan estos dispositivos y todo lo que debes saber sobre el tema.

¿Cómo funciona un sistema de antivertido fotovoltaico?

El funcionamiento que ha de tener está especificado por el Real Decreto 244/2019 por el que se regula el autoconsumo. Concretamente, por el Anexo I que se titula: «Sistemas para evitar el vertido de energía a la red».

Ahí se especifica que un sistema de antivertido puede funcionar mediante 2 mecanismos principales:

  1. Un elemento de corte o de limitación de corriente. Una opción de corte hace que se puedan usar sistemas de generación sin capacidad de regulación de energía.
  2. Regulando el intercambio de potencia entre el sistema que produce la electricidad (en este caso, nuestras placas solares al hablar de fotovoltaico) y el que la consume (es decir, nuestra red eléctrica de casa y los electrodomésticos y dispositivos enchufados a ella). Esto se puede conseguir controlando las cargas, la generación o almacenando la energía.

Este segundo método de antivertido es el más interesante y el que veremos en la mayoría de sistemas de inyección cero.

Si optamos por esa opción de autoconsumo fotovoltaico, en nuestra instalación antivertido habrá un dispositivo que controla el consumo que hacemos en nuestro hogar. Este dispositivo informa al llamado controlador dinámico de potencia, el cual trabaja junto con el inversor de la instalación.

De esta manera, si no estamos consumiendo todo lo que nuestras placas están generando, el controlador dinámico actúa sobre el inversor y este disminuye la energía extraída del sol.

Como vemos, el sistema antivertido más común trata de equilibrar todo el tiempo la producción de manera que se adapte al consumo. Así no se generan excedentes de energía.

Sin embargo, este no es un mecanismo que se use solamente en instalaciones de autoconsumo domésticas. De hecho, el sistema de antivertido fotovoltaico más grande de Europa está precisamente en España. Concretamente en Badajoz, con una potencia instalada de 8 MWp. 

En esta gran planta de generación se usa el mismo sistema de antivertido: se va reduciendo la su potencia de salida de modo sincronizado con el consumo del cliente.

Del mismo modo, el Real Decreto de autoconsumo también regula los ensayos técnicos que han de realizar esta clase de instalaciones, para mostrar que funcionan adecuadamente y no generan ni vierten excedentes.

Hemos de tener en cuenta que estos vertidos que no se deberían hacer pueden comprometer la integridad de la red o su mantenimiento adecuado.

¿Tiene sentido un sistema de antivertido fotovoltaico con la nueva legislación de autoconsumo?

Con la legislación actual de autoconsumo, para instalaciones de menos de 100 kW, se establece un mecanismo de compensación en la factura si volcamos lo que nos sobra a la red.

Este elemento de compensación, y la agilización de los trámites a la hora de instalar de manera conectada a la red, ha hecho que el antivertido fotovoltaico no tenga demasiado sentido para particulares que se inicien en el autoconsumo doméstico. Al fin y al cabo, dicha compensación nos ayuda a rentabilizar antes nuestra inversión.

Sin embargo, en otros casos, el antivertido fotovoltaico sigue teniendo sentido.

A nivel doméstico, si tenemos una instalación solar aislada de la red (porque por ejemplo vivimos en una zona muy remota) será necesario un sistema antivertido. Del mismo modo, serán necesarias baterías. De esta manera, se puede desviar el excedente a las baterías y, cuando estas están llenas, el sistema antivertido regula la producción de la manera habitual.

Otra situación en la que sigue teniendo sentido es en el caso de algunas instalaciones de potencia superior a esos 100 kW. Si dicha instalación tiene un sistema de antivertido fotovoltaico, queda eximida de permisos de acceso y conexión a la red.

Esto significa menos trámites y más agilidad a la hora de ejecutar el proyecto, que puede alcanzar grandes dimensiones.

En la planta de Badajoz que te hemos comentado, por ejemplo, se trabaja con 22.000 módulos solares, 44 inversores, 3 transformadores y un equipo de control y regulación conectado a 3 CPU’s. Estos 3 «cerebros» computerizados transmiten por fibra óptica los datos de consumo y los comandos para regular la producción de energía al instante.

Como vemos, aunque un sistema de antivertido fotovoltaico haya perdido algo de sentido en el pequeño ámbito doméstico con la legislación actual, sigue teniéndolo en otras situaciones.

Además, las innovaciones en cuanto a antivertido fotovoltaico hacen que esta siga siendo una opción atractiva para determinados proyectos de autoconsumo.

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