¿Qué significa el término Biomímesis o Biomimética?

Generación

En el blog de Enérgya-VM te acercamos de manera sencilla y amena temas importantes relacionados con la energía y el medio ambiente. Por eso, hoy te mostramos algo muy interesante, la biomímesis o biomimética.

Como verás, es un concepto fascinante, que nos ha permitido avances tecnológicos muy importantes y juega un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático.

¿Qué es la biomimética?

La biomimética o biomímesis es la imitación de modelos, sistemas o elementos de la naturaleza aplicados a nuestra tecnología. Es decir, que consiste en inspirarnos en dicha naturaleza para desarrollar soluciones tecnológicas.

Mediante la evolución, los seres vivos y la naturaleza se han adaptado superando dificultades y resolviendo problemas. Ese mecanismo ha funcionado muy bien hasta ahora y, por eso, los científicos se inspiran en él a la hora de encontrar soluciones.

Uno de los ejemplos más relevantes de biomímesis es volar. 

Aunque nuestros aviones tienen una manera de funcionar diferente a la de los pájaros, nos basamos en sus alas a la hora de crear las de nuestros aparatos. Los principios en cuanto a la capacidad de planear en el aire o aprovechar el aerodinamismo son también los mismos aunque, obviamente, para el resto de problemas, como el enorme peso de los aparatos, hayamos tenido que aportar soluciones adicionales.

Como veremos, algunas de las aplicaciones más fascinantes de la biomimética tienen mucho que decir en las investigaciones sobre energía limpia. Pero antes, veamos unas pinceladas asombrosas de la historia de la biomimética.

La extraordinaria historia de la biomimética

El término biomimética fue acuñado por primera vez en los años 50 del siglo XX, por el biofísico norteamericano Otto Schmitt. A finales de los 90, gracias al libro Biomimicry: Innovation Inspired by Nature, Jenine Benyus puso de relieve su importancia y una adopción más masiva. 

Sin embargo, los humanos llevamos aplicando este concepto de imitación de la naturaleza desde hace muchísimo.

Uno de los ejemplos más antiguos es el de los edificios y construcciones excavados en la roca. Una de las soluciones más fiables a nuestro problema más antiguo, el refugio, nos la proporcionó la naturaleza: las cuevas. Es normal que las personas nos inspiráramos en ellas para modificar y mejorar esa solución. Muchos templos antiguos, especialmente budistas, así como otras construcciones, se tallaron directamente en la roca, a imitación de la naturaleza con las cuevas.

Del mismo modo, se calcula que llevamos usando la seda desde el año 4.000 antes de Cristo. La seda es una sustancia natural creada por gusanos y uno de los ejemplos de inspiración en la naturaleza que se sigue usando hoy.

Del mismo modo, en China, el nombre del Lu Ban es conocido y reverenciado. Se le atribuye la invención del paraguas cuando se inspiró en cómo los niños usaban las hojas de loto para protegerse de la lluvia. Lu Ban decidió crear una «hoja» más flexible y duradera. Como curiosidad, esos primeros paraguas estaban hechos de seda.

A partir de ahí, buena parte de los avances tecnológicos se han inspirado en la naturaleza. Conozcamos algunos ejemplos de biomimética muy curiosos y luego veremos avances de biomímesis aplicada a nuevas energías y cambio climático.

Algunos avances tecnológicos que usamos en nuestro día a día y fueron inspirados por la biomimética

En 1955, George de Mestral salió de caza con su perro por los Alpes Suizos. Al volver, se dio cuenta de cómo se habían quedado pegadas al pelo del animal esas semillas o frutos secos dentados que generan algunas plantas.

Así se inventó el velcro, imitando en una parte del mismo esos pequeños ganchos y en la otra algo parecido al pelo de su perro.

Japón es el país de los veloces trenes bala, pero tenían un problema, cuando salían de un túnel a más de 300 km/h, producían una onda sónica muy molesta. La solución fue fijarse en el Martín Pescador y cómo pasaba del aire al agua y del agua al aire cuando cazaba, sin apenas impacto ni ruido. Así, los trenes bala fueron rediseñados a imagen de esta pequeña ave y solucionaron su problema.

Algunos ejemplos de avances en las energías limpias inspirados por la biomimética

La lucha contra el cambio climático y la obtención de energía ilimitada usa mucho la biomímesis.

Por ejemplo, los científicos se han inspirado en las protuberancias de las aletas de ballena para crear aerogeneradores más eficientes, imitando su forma. 

La propia Economía Circular, de la que te hemos hablado a menudo, nació sugerida por el ciclo natural de la vida, en el que nada se desperdicia ni se pierde.

Del mismo modo, las alas de mariposa han permitido inventar un nuevo tipo de panel solar y el escarabajo de Namibia, con su particular forma de obtener agua en el desierto, ha inspirado instalaciones contra la desertización que lo imitan.

Como vemos, la naturaleza nos ha marcado el camino cuando nos hemos fijado en ella. Y ahora, también nos está señalando la solución al cambio climático y la energía limpia.

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