¿Qué son las Zonas de Bajas Emisiones y por qué serán tan importantes?

Compromiso con el planeta

La contaminación en nuestras ciudades debido al tráfico es un problema cada vez mayor. Una de las soluciones más interesantes es habilitar las llamadas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).

¿Qué son estas zonas de bajas emisiones? ¿Son realmente efectivas? ¿Cómo nacieron y cuál será su evolución en España y Europa?

Te contamos todo lo que debes saber, ya que formarán parte de nuestra vida diaria en muchas ciudades, si es que no lo hacen ya.

¿Qué son las Zonas de Bajas Emisiones?

Son áreas geográficas en las que se regula la circulación de los vehículos más contaminantes.

En general, esto significa que los vehículos con mayores emisiones no pueden entrar en ese área delimitada. En otras Zonas de Bajas Emisiones, los vehículos que más polucionan sí pueden entrar, pero tienen que pagar una tasa o tarifa por hacerlo. 

Aunque la Unión Europea ha identificado e incentivado la designación de Zonas de Bajas Emisiones, los requisitos de las mismas no están armonizados en toda la UE. Por eso, las ZBE se rigen por reglamentos específicos a nivel de ayuntamiento o país.

En España, una de las Zonas de Baja Emisión más famosas es Madrid Central, ubicada en la capital española.

Las Zonas de Bajas Emisiones y el distintivo ambiental en nuestros coches

En muchos países, para gestionar adecuadamente los vehículos y zonas de baja emisión, hay disponibles pegatinas que se ponen en el vehículo según la contaminación que produce al circular.

En España, la DGT ha habilitado el Distintivo Ambiental, una pegatina que se pone en tu coche y muestra cuánto contamina. Puedes pedirla en cualquier oficina de Correos (sin necesidad de cita previa) por un precio de 5 euros. El taller al que llevas el coche también puede realizar la gestión.

Hay 4 distintivos actualmente:

  • 0 emisiones, etiqueta de color azul. Para vehículos eléctricos que no contaminan al circular.
  • Eco, etiqueta verde y azul. Para vehículos híbridos enchufables y similares.
  • Pegatina C, de color verde. Para turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014.
  • Pegatina B, amarilla. Para turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero del año 2000 y de diésel a partir de enero de 2006

A los vehículos que no encajan en ninguna de las clasificaciones anteriores no les corresponde ninguna pegatina.

De momento, llevarla es voluntaria, pero ayuda a distinguir mejor el vehículo y gestionar su entrada en posibles Zonas de Bajas Emisiones.

Si quieres saber qué distintivo corresponde a tu vehículo, aunque aún no lo tengas, puedes consultarlo en esta página introduciendo tu matrícula.

¿Son efectivas las Zonas de Bajas Emisiones contra la contaminación?

Sí, sin duda. Obviamente, la efectividad de las Zonas de Bajas Emisiones depende de la extensión que tengan y las reglas concretas de circulación y acceso. Pero siempre que se han estudiado, han proporcionado efectos positivos.

Por ejemplo, un análisis alemán de tres ciudades con Zonas de Bajas Emisiones mostró una reducción de entre el 5% y el 10% de PM10 (Partículas de Materia suspendidas de menos de 10 micrómetros de tamaño, muy nocivas).

Otros datos también muestran, por ejemplo, el éxito de la Zona de Baja Emisión de Madrid Central en cuanto a reducción de la contaminación, siendo una de las más eficaces de toda la Unión Europea. De hecho se han registrado reducciones de hasta el 32% de NO2 en la capital gracias a ella.

¿Cuál es la situación de las Zonas de Bajas Emisiones en España y Europa actualmente?

A día de hoy, más de 250 ciudades de Europa tienen Zonas de Bajas Emisiones y un 67% de los europeos está a favor de ellas. Por eso, es de esperar que dichas zonas vayan aumentando en cuanto a número y extensión.

El éxito de Madrid Central ha animado a otras capitales españolas, como Barcelona, a poner en marcha sus propias Zonas de Bajas Emisiones. Del mismo modo, otras ciudades, como Valladolid, Gijón u Oviedo, por ejemplo, están disponiendo restricciones temporales a la circulación.

A partir de ahí, es de esperar que muchas más ciudades se sumen. De hecho, aquellas que superen los 50.000 habitantes deberán tener, en 2023, un plan de Zonas de Bajas Emisiones. Esto viene recogido en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y afectará a 145 municipios españoles.

Como vemos, las Zonas de Bajas Emisiones funcionan y son un elemento muy importante de la lucha contra la contaminación donde más se necesita, en las grandes ciudades. Cada vez vivimos más personas en menos espacio y, por eso, es fundamental que estas zonas crezcan y limpiemos el aire que respiramos.

Esto no solo ayuda a la lucha contra el cambio climático, sino que también tiene un enorme impacto positivo en la salud directa de todos los que viven en dichas ciudades.

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