Tipos de energía marina

Energía Verde

El mar es una poderosa fuente de energía. El 70% del planeta está cubierto de agua y los océanos poseen una enorme cantidad y muchos tipos de energía marina. Por eso, representa una gran esperanza dentro del futuro de las renovables.

Te contamos todas las clases de energía marina que hay y cómo se aprovechan para disponer de una fuente limpia e inagotable como pocas.

¿Qué tipos de energía marina hay en el océano?

Básicamente, el agua de nuestros mares puede ofrecer tres tipos principales de energía marina:

  • Energía termal. Es decir, la energía proveniente del calor producido cuando el sol incide en el agua. Esta energía marina puede ser de diversas clases según la forma en la que la generamos y aprovechamos (ahora veremos cuáles).
  • Energía mecánica. Es decir, energía del movimiento, que a su vez se divide en diferentes tipos de energía marina según lo que produzca ese movimiento, como las corrientes o las olas.
  • Energía osmótica. Que aprovecha la diferencia de salinidad que hay en el agua cuando un río de agua dulce desemboca en el mar.

Veamos más en detalle cada tipo de energía marina.

1. La energía marina termal

El sol calienta la superficie de los océanos, de modo que el agua situada ahí está más caliente que la que hay en el fondo. Este fenómeno natural produce una diferencia de temperatura que podemos usar para generar energía. En ocasiones, usamos la propia energía termal directamente, pero también producimos energía eléctrica a partir de ese calor natural.

¿Cómo? Actualmente estamos usando tres tecnologías de generación de electricidad a partir de la energía marina termal.

  • Ciclo cerrado.
  • Ciclo abierto.
  • Híbrida (una mezcla de las dos anteriores).

1.1 Energía marina termal de ciclo cerrado

Lo que hacemos en este caso es usar el calor del mar para evaporar un fluido que lo haga fácilmente a baja temperatura, como el amoníaco.

El vapor se expande y mueve una turbina. Como en la mayoría de sistemas de este tipo, la turbina está conectada a un generador y este produce energía eléctrica a partir de ese movimiento.

1.2 Energía marina termal de ciclo abierto

En este tipo de generación, lo que hacemos es evaporar directamente agua salada del mar operando a presiones bajas. Esto produce vapor de agua que pasa a través de un mecanismo de turbina y generador conectado, que produce electricidad a partir de la energía mecánica que mueve la turbina.

1.3 Energía marina termal de ciclo híbrido

En este caso, se usan ambos procedimientos a la vez, la evaporación de un fluido especial y la del agua del océano, para alimentar ese circuito de turbina y generador.

Sin embargo, aunque nuestros océanos sean el colector de calor solar más grande del mundo, mucha de la energía marina que extraemos viene del otro tipo que hay: la energía del movimiento que contienen olas y corrientes.

2. La energía marina mecánica

Este tipo de energía es muy diferente de la anterior. Se basa en aprovechar el movimiento natural de tres fenómenos marinos:

  • Las mareas. Producidas por la atracción gravitacional de la luna, que sube y baja el nivel del mar.
  • Las corrientes. Producidas por una combinación de viento, temperatura y otros factores.
  • Las olas. Producidas por el viento sobre la superficie del agua.

2.1 La energía marina de las mareas

Esta es una energía que aprovechamos mediante construcciones realizadas en la costa o áreas de estuario. La marea sube y baja con regularidad, producida por la atracción gravitacional de la luna.

Lo que hacemos es aprovechar ese movimiento, de nuevo, con el clásico sistema de turbina y generador. La primera se mueve cuando el agua sube y baja, el segundo genera electricidad a partir de la energía mecánica.

2.2 La energía marina de las corrientes

De nuevo el sistema básico es el mismo, pero aquí aprovechamos el movimiento natural de las corrientes marinas, construyendo estructuras de generación en zonas donde dicha corriente es poderosa.

2.3 La energía marina de las olas

En áreas costeras de fuerte oleaje construimos estructuras, casi siempre parecidas a presas, que contienen todas esas turbinas que, en este caso, están más en la superficie para aprovechar las olas que se producen ahí.

3. La energía marina osmótica

En la desembocadura de los ríos se mezcla el agua dulce que viene desde el nacimiento con el agua salada del mar. La energía asociada con ese grado de salinidad se puede aprovechar con un proceso llamado de osmosis inversa.

El agua dulce del río pasa a través de una membrana, eso provoca una presión más elevada en el agua salada del mar. Esa presión es capaz de alimentar una turbina que, de nuevo, puede conectarse a un generador.

Otro procedimiento para generar electricidad a partir de este tipo de energía marina es el llamado de Electrodiálisis Inversa. Este desvía los iones en el agua para crear dos electrodos que tienen un potencial eléctrico entre ellos.

Como vemos, hay muchos tipos de energía marina. Cada uno puede contribuir al futuro de las renovables a su manera. Aunque algunos de los procedimientos estén aún en fase inicial, lo cierto es que los océanos pueden ser una pieza clave en el puzzle de energías limpias gracias a la enorme cantidad de energía que contienen.

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