Todo sobre la etiqueta de eficiencia energética

Eficiencia energética

En Enérgya-VM creemos en que hasta la acción más pequeña cuenta. Por eso, a la hora de comprar un electrodoméstico, una de las formas más fáciles de ahorrar electricidad y cuidar el planeta es fijarnos en la etiqueta de eficiencia energética que trae.

Por eso, te contamos todo sobre esta etiqueta, para que, en un instante, sepas si estás haciendo una buena compra para tu bolsillo y para el medio ambiente.

¿Qué es la etiqueta energética?

Se trata de un distintivo que, por ley, deben tener los electrodomésticos y que indica su eficiencia a la hora de consumir electricidad. Es decir, que muestra la capacidad del dispositivo de realizar su trabajo respecto al consumo de energía que hace.

Así, si la etiqueta indica un alto grado de eficiencia, significa que el aparato es capaz de realizar su trabajo con el mínimo de electricidad posible, lo que nos permite ahorrar en la factura.

Si, por el contrario, la etiqueta indica que no es demasiado eficiente energéticamente, significa que consumirá mucha más electricidad y, a medio plazo, nos saldrá más caro y tendrá un mayor impacto medioambiental.

Dicho de otra manera, una etiqueta con la mejor clasificación nos indica, de entre todos los electrodomésticos de una misma clase, el que menos energía eléctrica consume al usarlo.

¿Qué significa lo que pone en la etiqueta energética?

Actualmente, la etiqueta energética tiene una clasificación que va desde la letra D, que está en rojo e indica la menor eficiencia dentro de su clase, hasta la A+++, en verde y que señala a los electrodomésticos que menos consumen.

Sin embargo, como veremos, esta clasificación ha cambiado con el tiempo y volverá a hacerlo en breve, así que es importante conocer la denominación actual, pero también la nueva.

  • La letra D, en rojo, indica que ese aparato es el que más consume de su clase. Por ejemplo, un frigorífico sin optimizar puede consumir casi 700 kWh al año, y una lavadora unos 500 kWh.
  • La letra C, anaranjada, significa que el consumo es de un 75% a un 90% menor que la letra D.
  • La letra B, con otro tono naranja, significa que el consumo está entre un 55% y un 75% inferior.
  • La letra A, en amarillo, significa que gasta entre un 42% y un 55% menos.
  • La letra A+, ya en tonos verdes (igual que el resto de letras A con cruces) indica que está entre el 30% y el 42%.
  • La A++ implica un consumo menor al 30%.
  • La A+++ significa que el consumo es inferior al 25% del que hace un aparato con la letra D.

Así, si un frigorífico con la letra D en su etiqueta energética consume de media esos 700 kWh al año, uno con la A+++ consumiría alrededor de los 175 kWh.

Como vemos, el ahorro para nuestro bolsillo en este último caso es muy importante y el impacto ambiental es mucho menor, así que conviene fijarse bien.

¿Cómo nació la etiqueta energética?

La etiqueta energética surgió en el año 1992 a instancias de la Unión Europea y su Directiva 92/75EC.

Desde entonces, se ha desarrollado mediante otras directivas y legislaciones (Ecodiseño-2009/125/EC y Directiva 2010/31) y todo electrodoméstico que se compra o alquila en territorio de la Unión debe llevarla.

La nueva etiqueta energética para electrodomésticos a partir de 2021

La etiqueta energética ha sufrido cambios de clasificación desde que surgió, para adaptarse a los nuevos tiempos y a la cada vez mayor eficiencia de nuestros electrodomésticos a la hora de consumir.

Es por eso que, en marzo de 2021, habrá una nueva etiqueta energética con otro cambio de denominación, que quiere hacer más fácil la comprensión para el usuario.

Así, se recupera la esencia de la primera clasificación que hubo y se establecen 7 categorías que van desde la letra A (mayor eficiencia) a la letra G (menor eficiencia y mayor consumo). De este modo, se hace más sencillo saber de un vistazo cómo es el electrodoméstico que vamos a comprar y no hay confusiones con varias letras A.

De hecho, esa clasificación ya está vigente desde noviembre de 2020. Los fabricantes ya tienen que incluir dos etiquetas energéticas, la actual que va desde la A+++ a la D y la nueva de 2021 que va de la A a la G. Lo que ocurre es que esta etiqueta con la nueva denominación no será visible de cara al público hasta la primavera de 2021.

Del mismo modo, los electrodomésticos también deberán incluir un código QR que permita al usuario escanearlo con su móvil y obtener más información.

La etiqueta energética ha sido todo un éxito desde su implantación. Resulta muy útil para que un comprador, de un solo vistazo, pueda saber si va ahorrar con un electrodoméstico y, a la vez, cuidar el planeta.

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