Ventajas energéticas de almacenar con aire líquido

Energía Verde

Hoy te hablamos de una de las innovaciones tecnológicas más fascinantes en lo que se refiere a energías renovables, el aire líquido.

¿Qué es el aire líquido? ¿Para qué sirve? ¿Por qué se dice que esta innovación puede revolucionar las energías renovables y la producción de electricidad?

Te contamos todo lo que necesitas saber, como siempre, de manera muy sencilla.

¿Qué es el aire líquido?

El aire líquido consiste exactamente en lo que dice su nombre, se trata de aire que se enfría hasta el punto de volverse líquido y, en esas condiciones, se puede almacenar fácilmente.

El aire tiene la capacidad de absorber el calor de nuevo de manera muy rápida, de modo que vuelve fácilmente a su estado gaseoso original. Pero, ¿cuál es la utilidad de todo esto?

¿Para qué sirve el aire líquido?

El aire en su forma líquida puede volver a convertirse en gas, y ese gas presurizado puede usarse para mover una turbina y producir electricidad. De esta manera, el aire líquido puede ser utilizado como fuente de energía.

Además, otra gran ventaja de generar electricidad de esta manera es que el aire líquido, al ser aire que simplemente se transforma de un estado a otro, es una fuente de energía limpia y renovable.

Sin embargo, el aire líquido es muy interesante también por otro motivo. Es muy fácil de almacenar y transportar, lo que ayuda a resolver un problema ancestral de la energía eléctrica.

El aire líquido como solución al problema de almacenamiento de la energía

El gran problema de la energía no es generarla, sino almacenarla durante el tiempo que sea preciso hasta que se necesite. 

Muchas veces, generamos electricidad de más, pero tenemos que desechar ese sobrante porque no hay manera eficiente y segura de almacenar esa energía, en suficiente cantidad, durante el tiempo que haga falta hasta que la necesitemos de nuevo.

El aire líquido permite ese almacenamiento a gran escala. Por ejemplo, la empresa japonesa Sumitomo tiene sus llamadas Cryobatteries que permiten el almacenamiento de gigavatios hora de electricidad, escalables y transportables sin limitaciones geográficas.

Este almacenamiento es, además, seguro y ecológico, con cero emisiones durante todo su ciclo.

Al final, el gran desafío de la energía renovable es también ese almacenamiento. Las fuentes limpias líderes, como el sol y el viento, son intermitentes. Durante un día de verano se puede generar más energía de la necesaria, pero durante la noche no se obtiene nada. Esto implica desperdiciar la energía diurna sobrante y tener que coger energía de otra fuente cuando no hay sol, por ejemplo.

El aire líquido está llamado a ayudar con ese problema, almacenando y siendo fuente de energía limpia cuando sea necesario.

Además, este almacenamiento en forma de aire líquido no sufre pérdidas ni se degrada.

Otras aplicaciones del aire líquido

Además de la generación y almacenamiento de energía, el aire líquido tiene otras dos aplicaciones principales:

  • Procesos de fabricación y manufactura.
  • Combustible para transporte.

En procesos de fabricación, el aire líquido se separa en los gases que lo constituyen. Así, se suele usar el oxígeno como combustible para soldaduras y cortes, mientras que el nitrógeno se utiliza en otros procesos que se realizan a temperaturas más bajas.

El aire líquido, en teoría, también es un buen candidato para ser combustible de vehículos, pero lo cierto es que, con la tecnología actual, todo está en fase muy experimental. En realidad, no es porque no se pueda usar, sino porque no es conveniente ni barato hacerlo.

De hecho, existen algunos prototipos curiosos de vehículos, como el LN2000, que funciona con nitrógeno líquido.

La situación actual del aire líquido dentro de la generación de energía

De momento, el aire líquido se usa poco, pero los avances que se están realizando están renovando el interés en esta alternativa. Los principales países en los que se ha empezado a aplicar son Japón, Estados Unidos y, sobre todo, Gran Bretaña.

El gobierno británico ayudó a financiar una planta de demostración entre los años 2014 y 2018. Dicha planta podía almacenar hasta 15 MWh en aire líquido y proporcionar un pico de generación de 5 MW, con una vida útil de 40 años.

El resultado fue un éxito y, por eso, en junio de 2020, Gran Bretaña anunció el comienzo de la construcción de la batería de aire líquido más grande del mundo. Se espera que entre en funcionamiento en 2022 y que sea capaz de dar electricidad a 200.000 hogares, durante 5 horas, además de poder almacenar energía sin problemas durante semanas.

¿Será el aire líquido la ansiada solución para el almacenamiento de energía? ¿Representará la siguiente evolución dentro del mix de fuentes limpias que moverán el mundo? A juzgar por las grandes inversiones y avances, es probable que sea así.

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